{"id":1940,"date":"2021-12-09T11:23:29","date_gmt":"2021-12-09T11:23:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/?p=1940"},"modified":"2021-12-09T11:23:31","modified_gmt":"2021-12-09T11:23:31","slug":"por-que-nos-aterran-los-insectos-y-animales-rastreros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/por-que-nos-aterran-los-insectos-y-animales-rastreros\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 nos aterran los insectos y animales rastreros?"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ara\u00f1as aterradoras y serpientes resbaladizas.<\/h2>\n\n\n\n<p>En mi centro de salud, estudiamos el desarrollo del miedo y la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/terapia-ansiedad.php\">ansiedad\u00a0<\/a>en beb\u00e9s y ni\u00f1os peque\u00f1os. Para evocar miedo, utilizo la cosa m\u00e1s aterradora que puedo imaginar que sea segura y que no dejar\u00e1 a los ni\u00f1os con una cicatriz de por vida. Es un autom\u00f3vil de control remoto simple que est\u00e1 cubierto por una caja marr\u00f3n, pero la caja marr\u00f3n est\u00e1 dise\u00f1ada para ocultar el autom\u00f3vil de la vista y para sostener una ara\u00f1a de juguete gigante que est\u00e1 montada en la parte superior. Cuando el autom\u00f3vil de control remoto avanza, parece que la ara\u00f1a gigante se dirige hacia ti. Como puedes imaginar, la ara\u00f1a es bastante eficaz para inducir miedo y, por lo general, hace que los beb\u00e9s (y a veces sus mam\u00e1s) salgan corriendo de la habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 son tan aterradoras las ara\u00f1as?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Los investigadores han sugerido que la respuesta es que las ara\u00f1as son una amenaza y pueden lastimarnos de alguna manera. Pero esta l\u00f3gica es un poco endeble cuando la analizas detenidamente. De aproximadamente 38,000 especies de ara\u00f1as en el mundo, solo el 0.1-0.3 por ciento representa una amenaza real para los humanos (Mareti\u0107, 1987; Gerdes et al., 2009). Y las picaduras de ara\u00f1as rara vez causan la muerte (Forrester y Stanley, 2004), incluso en lugares como Sudam\u00e9rica y Australia, que contienen algunas de las ara\u00f1as m\u00e1s grandes y peligrosas del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las serpientes, otro de nuestros animales m\u00e1s temidos, son un poco m\u00e1s peligrosas que las ara\u00f1as para los humanos, pero no mucho. Dentro de los Estados Unidos, se estima que 13,000 personas resultan heridas por serpientes cada a\u00f1o, pero de esas lesiones, solo alrededor de seis resultan en la muerte (Informaci\u00f3n de los Centros para el Control y la Prevenci\u00f3n de Enfermedades, 2016; Forrester et al., 2018; Conover, 2019). La mayor\u00eda de las muertes de serpientes en todo el mundo ocurren en comunidades rurales de pa\u00edses en desarrollo (Alangode et al., 2020; Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que cosas aterradoras como serpientes y ara\u00f1as pueden hacernos da\u00f1o, pero por lo general no es as\u00ed. A\u00fan as\u00ed, muchos de nosotros saltaremos sobre una silla al ver uno de estos bichos espeluznantes. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos investigadores piensan que heredamos el miedo a las serpientes y las ara\u00f1as a trav\u00e9s de nuestra biolog\u00eda. El razonamiento es que las serpientes y las ara\u00f1as fueron algunos de nuestros depredadores m\u00e1s antiguos (y por \u00abnuestros\u00bb, me refiero a los mam\u00edferos) y, a lo largo de los siglos, hemos desarrollado un miedo natural a estos animales. Algunas investigaciones apoyan esta idea. La investigaci\u00f3n de mi propio laboratorio en Rutgers ha demostrado que los adultos, los ni\u00f1os e incluso los beb\u00e9s detectan r\u00e1pidamente la presencia de una serpiente o una ara\u00f1a en una serie de fotograf\u00edas, m\u00e1s r\u00e1pido que nosotros para detectar otros objetos, como flores y ranas (LoBue, 2013). Pero otra investigaci\u00f3n sugiere que una detecci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida no significa necesariamente que nazcamos con miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>En un estudio que hice cuando era estudiante de posgrado, llev\u00e9 a ni\u00f1os peque\u00f1os a un espacio de laboratorio con cuatro juguetes divertidos y cuatro animales vivos en peque\u00f1os terrarios: una serpiente, una tar\u00e1ntula, un h\u00e1mster y un pez beta. Pens\u00e9 que si nacemos con miedo a las serpientes y ara\u00f1as, los ni\u00f1os peque\u00f1os deber\u00edan pasar menos tiempo interactuando con ellas que con los otros animales y los juguetes.<\/p>\n\n\n\n<p>Me equivoqu\u00e9. Los ni\u00f1os amaban a todos los animales, incluidas las serpientes y las ara\u00f1as (LoBue et al. 2013), y pasaban casi el doble de tiempo interactuando con ellos que con los juguetes. Adi\u00f3s a la teor\u00eda de nacer con el miedo incluido. La \u00fanica evidencia de miedo que vi fue en los padres, quienes a veces alejaban a sus hijos de la serpiente y la ara\u00f1a para mirar los otros objetos en la habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfEstamos heredando nuestros miedos?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Eso me hizo pensar: tal vez heredemos el miedo a las serpientes y las ara\u00f1as, pero tal vez no a trav\u00e9s de nuestros\u00a0genes. En otras palabras, tal vez los padres transmitan este miedo de otras formas: por sus propias reacciones de miedo o por la forma en que hablan de cosas como serpientes y ara\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>Para averiguarlo, grabamos a padres e hijos hablando sobre serpientes, ara\u00f1as y otros animales mientras caminaban por una casa de reptiles en un zool\u00f3gico local. Buscamos casos en los que dijeran cosas positivas y negativas sobre los animales en la exhibici\u00f3n, que inclu\u00eda una variedad de serpientes y ara\u00f1as, junto con otros lagartos, reptiles e insectos. Descubrimos que los padres no tienen muchas cosas buenas que decir sobre las serpientes y las ara\u00f1as y usamos un lenguaje mucho m\u00e1s negativo y amenazante al hablar de ellas en comparaci\u00f3n con los otros animales de la exhibici\u00f3n (Conrad et al., 2021). Y sabemos por otras investigaciones que el lenguaje negativo o amenazante puede hacer que los ni\u00f1os desarrollen miedos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto sugiere que quiz\u00e1s heredemos los miedos a las serpientes y las ara\u00f1as, no de nuestros genes sino de nuestros padres. O, m\u00e1s exactamente, de nuestra cultura. De hecho, si miras a nuestro alrededor, las serpientes y las ara\u00f1as casi siempre se representan como s\u00edmbolos del mal y el miedo. Pel\u00edculas como \u00abAracnofobia\u00bb, \u00abAnaconda\u00bb (y sus muchas secuelas) y \u00abSerpientes en un avi\u00f3n\u00bb fueron dise\u00f1adas para asustarnos. Y nuestra s\u00f3rdida relaci\u00f3n con serpientes y ara\u00f1as se remonta mucho m\u00e1s atr\u00e1s, a la serpiente en el Jard\u00edn del Ed\u00e9n y al monstruo Medusa cuyo pelo estaba hecho de serpientes. Es bastante raro que las serpientes y las ara\u00f1as sean representados con una luz positiva en la cultura occidental, as\u00ed que no es de extra\u00f1ar que no nos gusten.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no todas las culturas impulsan esta narrativa aterradora. Las antiguas culturas chinas, por ejemplo, pensaban que las serpientes pod\u00edan prolongar la vida y, como tales, las ve\u00edan como un s\u00edmbolo de buena suerte y fertilidad. En el antiguo Egipto y las mitolog\u00edas indias, las serpientes eran a menudo un s\u00edmbolo de la divinidad en lugar del mal. En la India, quienes observan Nag Panchami todav\u00eda adoran tradicionalmente a las serpientes en esta festividad religiosa. Y en Hong Kong, la sopa de serpientes es un manjar popular, que contiene la carne de al menos dos tipos diferentes de serpientes como ingrediente principal. En estas culturas, es posible que las serpientes sean algo que se debe venerar en lugar de temer o algo que tenga alguna utilidad o incluso valor nutricional. Y despu\u00e9s de todo, \u00bfqui\u00e9n le teme a su propio almuerzo?<\/p>\n\n\n\n<p>De vuelta en los buenos y viejos Estados Unidos, colocar una serpiente o una ara\u00f1a gigante en su patio delantero para Halloween seguramente tendr\u00e1 el efecto deseado, tanto en adultos como en ni\u00f1os. De hecho, si un padre le tiene miedo a las serpientes y las ara\u00f1as, es m\u00e1s probable que sus hijos tambi\u00e9n se asusten; despu\u00e9s de todo, el idioma, la cultura y los medios populares parecen asegurarse de que heredemos nuestros miedos m\u00e1s b\u00e1sicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay casos habituales en donde el miedo a algunos animales, insectos o situaciones cotidianas nos alteran la vida negativamente. En esos casos es mejor que acudas a uno de nuestros <a href=\"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/\">psic\u00f3logos en Mallorca<\/a> que os ayudar\u00e1n a superar dichos miedos para siempre. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ara\u00f1as aterradoras y serpientes resbaladizas. En mi centro de salud, estudiamos el desarrollo del miedo y la\u00a0ansiedad\u00a0en beb\u00e9s y ni\u00f1os peque\u00f1os. Para evocar miedo, utilizo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1942,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"none","_seopress_titles_title":"\u00bfPor qu\u00e9 nos aterran los insectos y animales rastreros?","_seopress_titles_desc":"Esto sugiere que quiz\u00e1s heredemos los miedos a las serpientes y las ara\u00f1as, no de nuestros genes sino de nuestros padres. O, m\u00e1s exactamente, de nuestra cultura","_seopress_robots_index":"","footnotes":""},"categories":[3,10,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1940"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1940"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1940\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1942"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1940"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1940"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1940"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}