{"id":1977,"date":"2021-12-13T10:35:56","date_gmt":"2021-12-13T10:35:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/?p=1977"},"modified":"2021-12-13T10:35:57","modified_gmt":"2021-12-13T10:35:57","slug":"la-diferencia-entre-reaccionar-y-responder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/la-diferencia-entre-reaccionar-y-responder\/","title":{"rendered":"La diferencia entre reaccionar y responder"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ya sea que reacciones o respondas, marca una gran diferencia en los resultados de la vida.<\/h2>\n\n\n\n<p>A lo largo de mi historia de d\u00e9cadas como blogger, autor, orador p\u00fablico y consultor, he llegado a apreciar el poder de las palabras. A menudo escucho que \u00abes solo una diferencia sem\u00e1ntica\u00bb cuando hablo de t\u00e9rminos que tienen el mismo significado. Sin embargo, he descubierto que las diferencias entre palabras suelen ser mucho m\u00e1s que sem\u00e1nticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las palabras act\u00faan como una lente poderosa a trav\u00e9s de la cual percibimos, interpretamos y analizamos nuestro mundo. Las palabras tambi\u00e9n etiquetan y definen nuestras experiencias; lo que pensamos, las emociones que sentimos, las acciones que tomamos y las interacciones que tenemos con los dem\u00e1s. Como resultado, al hablar o escribir, es fundamental utilizar palabras muy descriptivas de lo que queremos comunicar.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos palabras esenciales en nuestro l\u00e9xico son reaccionar y responder. A primera vista, parecen tener el mismo significado, y mi diccionario de sin\u00f3nimos indica que cada uno es sin\u00f3nimo del otro. Sin embargo, a trav\u00e9s de mi trabajo, he llegado a ver una profunda diferencia en el significado de estas dos palabras, particularmente cuando me enfrento a situaciones dif\u00edciles. Cada una de estas palabras produce diferentes reacciones\/respuestas a las experiencias de la vida, particularmente a las estresantes.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPrefieres reaccionar o responder a una situaci\u00f3n? <\/h2>\n\n\n\n<p>La ra\u00edz latina de reaccionar es \u00abdevolver, hacer, realizar\u00bb. La conclusi\u00f3n clave es que se est\u00e1n tomando medidas en contra de alguien o algo. Por el contrario, la ra\u00edz latina de responder es \u00abvuelta, respuesta\u00bb. La conclusi\u00f3n clave es que est\u00e1s respondiendo a alguien o algo, generalmente con palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Los seres humanos est\u00e1n conectados a lo largo de millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n para reaccionar de determinadas formas a las situaciones que se presentan. Este enfoque en la reacci\u00f3n se basa en nuestro\u00a0instinto\u00a0de supervivencia y en la comprensi\u00f3n de que en el Serengeti hace 250,000 a\u00f1os, cuando nos convertimos oficialmente en\u00a0<em>homo sapiens<\/em>, no hab\u00eda tiempo para reflexionar y deliberar antes de actuar porque, durante ese tiempo, nuestros antepasados \u200b\u200bprobablemente morir\u00edan. \u00c9ramos guiados predominantemente por nuestra am\u00edgdala, y nuestra corteza cerebral emergente ten\u00eda poca necesidad de participar. Nuestra am\u00edgdala percib\u00eda una amenaza para nuestra supervivencia y desencadenaba nuestra reacci\u00f3n de lucha o huida (\u00a1no respuesta!), lo que aumentaba nuestras posibilidades de vivir otro d\u00eda, transmitir nuestros\u00a0genes\u00a0y propagar nuestra especie.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas mismas reacciones instintivas y viscerales surgen cuando nos enfrentamos a situaciones modernas en las que nuestra supervivencia f\u00edsica no est\u00e1 amenazada, sino a lo que yo llamo supervivencia psicol\u00f3gica, que implica amenazas a nuestra propia\u00a0identidad\u00a0(por ejemplo, c\u00f3mo nos describimos a nosotros mismos),\u00a0<a href=\"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/terapia-mejorar-autoestima.php\">autoestima\u00a0<\/a>(por ejemplo, c\u00f3mo nos evaluamos a nosotros mismos) y nuestras metas (por ejemplo, aspiraciones educativas, profesionales y financieras). Los instintos de supervivencia actuales, lo que com\u00fanmente llamar\u00edamos nuestro \u00abequipaje\u00bb, incluyen el\u00a0perfeccionismo, el\u00a0miedo\u00a0al fracaso, la necesidad de control, la necesidad de complacer, entre otras estrategias que protegen nuestra supervivencia psicol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Como a menudo aprendemos por las malas, lo que funcion\u00f3 en el Serengeti hace tanto tiempo no funciona en la mayor\u00eda de las situaciones del siglo XXI. Las experiencias a las que nos enfrentamos en ese entonces se parecen poco a las que enfrentamos ahora. Aqu\u00ed radica la distinci\u00f3n fundamental en c\u00f3mo se usan estas dos palabras y, a su vez, nos impactan.<\/p>\n\n\n\n<p>Debido a las complejidades de la vida actual, reaccionar con base en nuestros instintos primitivos o bagaje rara vez conduce a resultados positivos. Por ejemplo, si un colega obtiene un ascenso que t\u00fa esperabas alcanzar, naturalmente reaccionar\u00e1s con decepci\u00f3n, dolor y potencialmente enojo. Puedes dejar que ese enojo te abrume, lo que resultar\u00e1 en que irrumpir en la oficina de tu jefe y amenazarlo, una reacci\u00f3n que seguramente est\u00e1s de acuerdo no ser\u00eda \u00fatil para tu supervivencia, ya sea f\u00edsica o psicol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Afortunadamente, una parte de nuestra evoluci\u00f3n ha involucrado el surgimiento de la corteza cerebral y, m\u00e1s espec\u00edficamente, nuestra corteza prefrontal, que gobierna lo que se conoce ampliamente como nuestro \u00abfuncionamiento ejecutivo\u00bb, que est\u00e1 asociado con la\u00a0memoria, el an\u00e1lisis, la planificaci\u00f3n, el problema, resoluci\u00f3n, ponderaci\u00f3n de riesgos y recompensas, considerando costos y beneficios a corto y largo plazo, y\u00a0toma de decisiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo a la ra\u00edz latina de responder, al responder con palabras, estamos activando nuestra corteza cerebral y, por lo tanto, usamos nuestro cerebro evolucionado para hacer frente a los desaf\u00edos complicados y mucho m\u00e1s comunes que enfrentamos en el siglo XXI. Podemos involucrarnos en el pensamiento deliberado y la toma de decisiones reflexivas, que luego gu\u00edan nuestro pensamiento, emociones y respuestas de comportamiento a la situaci\u00f3n que enfrentamos. Estas respuestas producen resultados mucho m\u00e1s deseables que aquellos en los que reaccionamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque nuestra am\u00edgdala puede haber sobrevivido a la mayor parte de su utilidad (pero probablemente no ser\u00e1 reemplazada por nuestra corteza cerebral como la primera parada en la autopista de la informaci\u00f3n durante varios eones m\u00e1s de evoluci\u00f3n), todav\u00eda ejerce una influencia indebida sobre nuestro pensamiento, emociones y comportamiento. Sin embargo, gracias a nuestra corteza prefrontal, los humanos tenemos la capacidad de anularla en muchas situaciones, incluidas las estresantes. Pero se necesita planificaci\u00f3n previa (una fuerza de la corteza prefrontal),\u00a0conciencia, determinaci\u00f3n y tiempo para que nuestro cerebro evolucionado anule nuestro cerebro primitivo y sirva mejor a nuestros intereses y\u00a0objetivos\u00a0en el mundo complejo en el que vivimos. Entonces, la pr\u00f3xima vez que te enfrentes con el equivalente moderno de que tu supervivencia se vea amenazada, \u00bfc\u00f3mo puedes estar seguro de que responder\u00e1s en lugar de reaccionar? Aqu\u00ed hay cuatro pasos pr\u00e1cticos que puede seguir.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, puedes catalogar las situaciones comunes en las que se activa tu am\u00edgdala, lo que provoca una reacci\u00f3n de tu parte. Este conocimiento act\u00faa para alertar a tu corteza prefrontal de que una reacci\u00f3n es inminente cuando surgen estas circunstancias, prepar\u00e1ndote as\u00ed para intervenir y detener la reacci\u00f3n antes de que ocurra.<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, esta preparaci\u00f3n te permite reconocer una situaci\u00f3n de este tipo cuando te enfrentas a una r\u00e1pidamente. Este simple acto de detecci\u00f3n significa que tu corteza prefrontal est\u00e1 activada y ya est\u00e1s suprimiendo los impulsos de tu am\u00edgdala.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, es muy importante que te detengas. Pulsando el bot\u00f3n de \u201cpausa\u201d d\u00e1ndote varios segundos, interrumpes la informaci\u00f3n que va a tu am\u00edgdala y evitas que te haga reaccionar en ese momento. Al hacerlo, tambi\u00e9n rediriges m\u00e1s detalles de tu am\u00edgdala a tu corteza prefrontal, lo que permite que esta \u00faltima se active m\u00e1s y tome el control de tu pensamiento, emociones y comportamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, con tu corteza prefrontal al mando, puedes aprovechar tus puntos fuertes y, bas\u00e1ndose en un an\u00e1lisis cuidadoso de las circunstancias, tomar una decisi\u00f3n deliberada sobre la mejor manera de responder a la situaci\u00f3n de una manera que conduzca al mejor resultado posible.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya sea que reacciones o respondas, marca una gran diferencia en los resultados de la vida. A lo largo de mi historia de d\u00e9cadas como&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1979,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"none","_seopress_titles_title":" La diferencia entre reaccionar y responder","_seopress_titles_desc":"Las palabras act\u00faan como una lente poderosa a trav\u00e9s de la cual percibimos e interpretamos  nuestro mundo. Las palabras etiquetan y definen experiencias","_seopress_robots_index":"","footnotes":""},"categories":[10,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1977"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1977"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1977\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1979"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1977"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1977"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1977"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}