{"id":2605,"date":"2022-01-22T09:38:58","date_gmt":"2022-01-22T09:38:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/?p=2605"},"modified":"2022-01-22T09:39:01","modified_gmt":"2022-01-22T09:39:01","slug":"te-sientes-dominado-por-la-envidia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/te-sientes-dominado-por-la-envidia\/","title":{"rendered":"\u00bfTe sientes dominado por la envidia?"},"content":{"rendered":"\n<p>La envidia es sin duda una de las emociones m\u00e1s dolorosas. En su n\u00facleo, se encuentra un sentimiento angustioso y aislado de verg\u00fcenza ardiente cuando otros nos ven envidiosos; &#8216;atrapado en el acto&#8217; de sentir algo tab\u00fa, prohibido. Podr\u00eda decirse que la envidia es incluso menos aceptable en la sociedad que los celos. Cuando estamos celosos tenemos miedo de perder lo que tenemos; que podr\u00edamos, por ejemplo, perder una pareja por alguien a quien percibimos como m\u00e1s guapo o m\u00e1s interesante que nosotros. Los celos son una respuesta a la amenaza de p\u00e9rdida de alguien a quien amamos. La envidia es una respuesta contra la aniquilaci\u00f3n del yo, de ah\u00ed su vinculaci\u00f3n con la verg\u00fcenza. Podr\u00edamos decir que al igual que la envidia, los celos generalmente no se perciben como una emoci\u00f3n acogida con empat\u00eda y comprensi\u00f3n al principio,<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa envidia es el sentimiento de ira que otra persona posee y disfruta de algo deseable, el impulso envidioso de quit\u00e1rselo o estropearlo.&nbsp;&#8216;\u2014 Klein, 1977, p\u00e1g. 181<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez sea la naturaleza corruptora de la envidia que ilustra Klein lo que la convierte en un tab\u00fa. No queremos arruinar la diversi\u00f3n de nadie m\u00e1s; lluvia en su desfile. O al menos sentimos que no deber\u00edamos hacerlo. Pero con la envidia, no solo queremos lo que tiene la otra persona, anhelamos el placer de su desgracia, lo que com\u00fanmente se conoce como &#8216;schadenfreude&#8217;. Aunque los niveles de envidia y &#8216;schadenfreude&#8217; asociados se sientan en un continuo, no hay escapatoria del hecho de que la envidia es uno de los siete pecados capitales, quiz\u00e1s el m\u00e1s mortal, porque en el peor de los casos puede ser francamente mal\u00e9volo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c&#8217;Incluso sugerir\u00eda que se siente inconscientemente como el pecado m\u00e1s grande de todos, porque echa a perder y da\u00f1a el objeto bueno que es la fuente de la vida.&#8217;\u2014 Klein, 1977, p\u00e1g. 189<\/p>\n\n\n\n<p><br>Para Klein, nuestra relaci\u00f3n con la envidia es evolutiva y el resultado de nuestras primeras relaciones objetales: La envidia y los instintos agresivos tienen una base &#8216;constitucional&#8217;, combinados con una variedad de factores interdependientes relacionados con las relaciones prenatales y posnatales. Los sentimientos de envidia son el resultado de nuestra relaci\u00f3n dividida con los senos, que dan alimento, pero lo quitan cruelmente. Como un medio para hacer frente a la naturaleza persecutoria y provocadora de ansiedad de esta din\u00e1mica, el ni\u00f1o divide los senos en &#8216;objetos parciales&#8217; buenos y malos : la posici\u00f3n &#8216;esquizo-paranoide&#8217; .<\/p>\n\n\n\n<p><br>El ni\u00f1o puede sentir impulsos destructivos hacia el pecho &#8216;malo&#8217; porque siente que es &#8216;mezquino y reticente&#8217; (Klein, 1977, p.183), o el &#8216;bueno&#8217; como su regalo de leche &#8216;parece algo inalcanzable&#8217; para el beb\u00e9. (ibid.) Estemos o no de acuerdo con la definici\u00f3n etiol\u00f3gica de la envidia de Klein, que creo que est\u00e1 demasiado centrada en los factores constitucionales, m\u00e1s sobre esto m\u00e1s adelante, ilustra los sentimientos primitivos de rabia impotente que experimentamos cuando no obtenemos lo que queremos. queremos, o nos perdemos los elogios que consideramos nuestros por derecho.<\/p>\n\n\n\n<p><br>En medio de la envidia, cuando vemos el \u00e9xito de otras personas en las redes sociales, en lugar de desear compartir sus celebraciones y desearles lo mejor, experimentamos el impulso destructivo de echar a perder. Esto conduce a la culpa y al autocastigo: entonces no podemos aceptar el cuidado o el aliento de los dem\u00e1s, ya sea porque inconscientemente sentimos que pueden tenernos envidia en secreto, o porque nuestra propia envidia nos ha hecho malos por dentro. Nada bueno podemos asimilar porque tememos que se eche a perder porque nuestra envidia interna es tan poderosa que devora y aniquila todo lo que entra en contacto.<\/p>\n\n\n\n<p><br>La envidia tiene su asociaci\u00f3n con la &#8216;cupiditas&#8217;, un anhelo avaricioso que tambi\u00e9n puede desear estropear o destruir la buena fortuna de otra persona. Esta din\u00e1mica de codicia es arquet\u00edpica y aparece en la mitolog\u00eda. En &#8216;El se\u00f1or de los anillos&#8217; de Tolkien, Gollum codicia codiciosamente su &#8216;precioso&#8217; anillo que percibe que le fue robado injustamente, a pesar de haberlo obtenido originalmente a trav\u00e9s de un asesinato. El &#8216;precioso&#8217; Anillo est\u00e1 imbuido talism\u00e1n de poderes m\u00e1gicos que hacen que su portador sea lo suficientemente omnipotente como para desaparecer en los momentos oportunos, como si estuviera despierto en un sue\u00f1o l\u00facido. Frodo es enviado en el viaje de un h\u00e9roe virtuoso por Gandalf para destruir el anillo y evitar que el mal lo explote, pero este noble acto est\u00e1 casi en peligro; no solo por la persecuci\u00f3n de Gollum, sino tambi\u00e9n por Frodo&#8217; La creciente codicia enfermiza de aprovechar su poder para sus propios fines. Frodo ahora desea usar el anillo para disfrutar de sentimientos omnipotentes de transgresi\u00f3n, quiz\u00e1s alimentados por las estrictas prohibiciones del abuelo de Gandalf al comienzo de su viaje.<\/p>\n\n\n\n<p>El anillo se vuelve cada vez m\u00e1s pesado a medida que avanza el viaje de Frodo, como si no solo estuviera pagando el precio de sus transgresiones, sino que tambi\u00e9n se estuviera debilitando a cada segundo como resultado de los ataques envidiosos de su perseguidor que ahora agotan sus ya escasos recursos. En la c\u00faspide del descenso de Frodo casi al olvido, parece identificarse y asumir las caracter\u00edsticas de Gollum: su codicia por quedarse con el anillo y usar su poder parece mucho m\u00e1s similar a lo que asociamos con el comportamiento de Gollum que con el de Frodo.<\/p>\n\n\n\n<p>La envidia en s\u00ed misma es codiciosa porque es insaciable, alimentada por sentimientos masoquistas de verg\u00fcenza. En lugar de &#8216;el anillo&#8217; en la obra de Tolkien, nuestros ojos devoran el nuevo talism\u00e1n electr\u00f3nico de Instagram. La envidia tiene sus asociaciones arcanas y arquet\u00edpicas con el &#8216;mal de ojo&#8217; y durante milenios hemos &#8216;observado&#8217; los logros y la felicidad dichosa percibida de los dem\u00e1s, sumergi\u00e9ndonos posteriormente en ataques de culpa y verg\u00fcenza cuando sentimos que de alguna manera hemos explotado o querido &#8216;sacar&#8217; (Klein, 1977, p. 183) todo lo bueno del otro para que se sienta tan devaluado como nosotros. Tambi\u00e9n sentimos que ahora podemos poseer lo que tiene el objeto de nuestra envidia y que ya no necesitamos ser envidiosos. Por supuesto que es una ilusi\u00f3n dolorosamente obvia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa codicia es un anhelo impetuoso e insaciable, que excede lo que el sujeto necesita y lo que el objeto es capaz y est\u00e1 dispuesto a dar.\u2014 Klein, 1977, p.181<\/p>\n\n\n\n<p><br>La naturaleza desigual de la sociedad misma ha alimentado la codicia y la envidia con el capitalismo rapaz y muchas personas y el planeta mismo ahora est\u00e1n sufriendo las consecuencias. Y aqu\u00ed es donde la perspectiva kleiniana muestra sus limitaciones; no solo por la falta de \u00e9nfasis en las relaciones objetales subsiguientes y los elementos ambientales que Fairbairn, Winnicott y Bowlby ciertamente abordaron de alguna manera, sino tambi\u00e9n por los enormes factores culturales y sociales en juego. La sociedad exacerba y agrava estas primeras din\u00e1micas kleinianas. En la escuela r\u00e1pidamente nos damos cuenta de que hay otros que son &#8216;mejores&#8217; o &#8216;m\u00e1s dotados&#8217; que nosotros en ciertas cosas, lo que significa que sin el nivel adecuado de cuidado y atenci\u00f3n, somos vulnerables a interiorizar la idea de que &#8216;nacemos con &#8216; atributos a priori que son buenos o malos:<\/p>\n\n\n\n<p><br>Si somos afortunados, nos hemos beneficiado de los padres\/cuidadores que han logrado comunicar que los fracasos no son el fin del mundo (incluso si en ese momento les da la gana) y que podemos crecer y aprender de ellos. Sin embargo, si ellos mismos tienen heridas narcisistas sin resolver demasiado profundas para soportarlas, sus hijos pronto pueden sentir que est\u00e1n definidos por sus \u00e9xitos y fracasos en lugar de ser amados como personas (un \u00abobjeto completo\u00bb en t\u00e9rminos kleinianos). como Winnicott resaltado, esto lleva a las personas a alejarse de su verdadero yo y se condenan a formular personas falsas para satisfacer las necesidades del otro proyectado para el resto de sus vidas. Como se han sentido rechazados por los dem\u00e1s, se alejan de s\u00ed mismos. Estos falsos yoes se proyectan en las redes sociales con estas ahora famosas publicaciones &#8216;curadas&#8217; que alimentan la cultura de la envidia basada en los &#8216;me gusta&#8217;. No puedo dejar de enfatizar aqu\u00ed, en este contexto de envidia, cu\u00e1n terriblemente injusta es la sociedad en s\u00ed misma: algunas personas <em>no<\/em>tener m\u00e1s que otros y obtener mejores y m\u00e1s grandes descansos en la vida. \u00a1No siempre se trata de nuestra pulsi\u00f3n de muerte constitucional o de una mala relaci\u00f3n con el pecho! Las personas son ignoradas y traumatizadas debido a su raza, clase o g\u00e9nero, entre una amplia gama de otros factores sociopol\u00edticos. En este sentido, la envidia es la emoci\u00f3n m\u00e1s leg\u00edtima y comprensible de todas y, por lo tanto, merece la mayor empat\u00eda, tanto cultural como interpersonalmente.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Los sentimientos persecutorios agudos de verg\u00fcenza y culpa se pueden trabajar en psicoterapia. Esto nos permite integrar estas partes del yo en las que hasta ahora hab\u00edamos considerado inaceptable pensar a pesar del hecho de que a menudo se han actuado y sentido tan dolorosamente. Puede ser particularmente dif\u00edcil pensar en nuestra propia agresi\u00f3n y envidia, pero la capacidad de hacerlo nos permite reflexionar sobre la proyecci\u00f3n de nuestros mundos internos y la realidad externa: \u00bfcu\u00e1l es mi fantas\u00eda sobre esta situaci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 <em>realmente all\u00ed? <\/em>Por supuesto, nunca podemos saber completamente qu\u00e9 es qu\u00e9 en cada situaci\u00f3n (esto ser\u00eda un idealismo delirante que en s\u00ed mismo es persecutorio), pero al menos se vuelve menos doloroso pensar en ello.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que somos capaces de expresar nuestra rabia, envidia, tristeza y culpa, entonces podemos comenzar a recibir algo bueno y experimentar algunos sentimientos de amor por nosotros mismos y d\u00e1rselos a otras personas. Esto tambi\u00e9n conduce a sentimientos de gratitud. Es importante destacar que la gratitud no se puede experimentar dici\u00e9ndonos a nosotros mismos oa otras personas que estemos agradecidos por lo que tienen y que dejemos de pensar en lo que no tienen. Esto es profundamente poco emp\u00e1tico, implacable y solo conduce a una gratitud basada en la culpa. Aquellos de nosotros que hemos experimentado un trauma relacional o narcisista seremos particularmente susceptibles a esto, es decir, &#8216;Deber\u00eda estar agradecido por todo lo que has hecho por m\u00ed y los grandes sacrificios que has hecho&#8217;. Esta es tambi\u00e9n la raz\u00f3n por la que desconf\u00edo mucho de la idea de hacer una lista de &#8216;diez razones por las que deber\u00eda estar agradecido&#8217; a pesar de las intenciones benignas que tal vez est\u00e9n detr\u00e1s de esto. Como afirm\u00f3 Klein, los sentimientos de culpa siempre est\u00e1n presentes en alg\u00fan grado cuando experimentamos gratitud, pero esta culpa se basa en la vulnerabilidad y la preocupaci\u00f3n m\u00e1s que en el autocastigo. El amor y la gratitud solo se pueden lograr a trav\u00e9s del duelo y experimentando una capacidad de preocupaci\u00f3n por las partes de nosotros mismos y de los dem\u00e1s que consideramos que hemos lastimado o da\u00f1ado. Este proceso honra la profundidad y complejidad de la experiencia humana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La envidia es sin duda una de las emociones m\u00e1s dolorosas. 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