{"id":4604,"date":"2022-12-02T15:31:39","date_gmt":"2022-12-02T15:31:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/?p=4604"},"modified":"2022-12-02T15:31:44","modified_gmt":"2022-12-02T15:31:44","slug":"hipocondria-y-patofobia-diferencias-en-quien-tiene-miedo-a-las-enfermedades-y-estrategias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/hipocondria-y-patofobia-diferencias-en-quien-tiene-miedo-a-las-enfermedades-y-estrategias\/","title":{"rendered":"Hipocondr\u00eda y patofobia: diferencias en qui\u00e9n tiene miedo a las enfermedades y estrategias"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hipocondr\u00eda y Patofobia<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Hipocondr\u00eda: escucha continua de los s\u00edntomas<\/h3>\n\n\n\n<p>Todos hemos o\u00eddo hablar de&nbsp;<strong>la hipocondriasis<\/strong>&nbsp;.&nbsp;\u00bfCrees que hoy en d\u00eda resulta ser una de las dolencias m\u00e1s extendidas?<\/p>\n\n\n\n<p>Seguramente es normal&nbsp;<strong>estar preocupado por la propia salud<\/strong>&nbsp;o alarmarse ante esos s\u00edntomas evidentes que, quiz\u00e1s, nos inquietan.&nbsp;Pero esto puede considerarse normal y natural si se presenta hasta cierto&nbsp;<strong>l\u00edmite<\/strong>&nbsp;.&nbsp;En cambio, se convierte en un verdadero trastorno cuando el sujeto est\u00e1&nbsp;<strong>obsesionado con su propia salud<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>al menor s\u00edntoma lo percibe con malestar<\/strong>&nbsp;.<\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de una investigaci\u00f3n se observ\u00f3 que en 2017 el t\u00e9rmino m\u00e1s clicado en Italia fue precisamente este: \u00abhipocondr\u00edaco\u00bb.&nbsp;En la sociedad actual tambi\u00e9n se ha registrado un aumento progresivo de su difusi\u00f3n: como afirma el psicoterapeuta Nardone:&nbsp;<em>\u201cHemos asistido a un repunte de la hipocondr\u00eda, que se ha convertido en una epidemia psicol\u00f3gica.&nbsp;Se calcula que hasta un 15% de la poblaci\u00f3n la padece\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Seguro que todo esto tambi\u00e9n puede venir dictado por la complicidad de la tecnolog\u00eda: gracias a Internet, todo el mundo puede buscar el diagn\u00f3stico de sus s\u00edntomas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si hipocondriasis es un t\u00e9rmino familiar para nosotros, ciertamente&nbsp;<strong>la patofobia<\/strong>&nbsp;lo es menos , est\u00e1 menos extendida y es m\u00e1s espec\u00edfica que la hipocondriasis.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La hipocondr\u00eda<\/strong>&nbsp;y&nbsp;la patofobia&nbsp;<strong>son<\/strong>&nbsp;dos&nbsp;<strong>trastornos<\/strong>&nbsp;que, en cierto sentido, pueden verse como las dos caras de una misma moneda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfcu\u00e1l es la diferencia entre hipocondriasis y patofobia?&nbsp;\u00bfCu\u00e1les son los intentos de soluci\u00f3n de ambos?&nbsp;Y sobre todo, \u00bfc\u00f3mo podemos salir de ella?<\/p>\n\n\n\n<p>En este art\u00edculo intentaremos dar respuesta a estas preguntas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hipocondr\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando hablamos de&nbsp;<strong>hipocondr\u00eda<\/strong>&nbsp;nos referimos a la&nbsp;<strong>preocupaci\u00f3n relacionada con el miedo o la creencia de tener una enfermedad grave<\/strong>&nbsp;.&nbsp;Esto generalmente se basa en una&nbsp;<strong>mala interpretaci\u00f3n<\/strong>&nbsp;de uno o m\u00e1s signos o s\u00edntomas f\u00edsicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas veces quienes&nbsp;<strong>padecen hipocondr\u00eda&nbsp;<\/strong><strong>tienden a escuchar y evaluar cada s\u00edntoma f\u00edsico<\/strong>&nbsp;,&nbsp;por leve que sea, como un s\u00edntoma de algo m\u00e1s grave o incluso percibir que hay algo mal o un verdadero malestar.&nbsp;Efectivamente, el punto del asunto es precisamente este: la percepci\u00f3n y la sensaci\u00f3n que tiene el hipocondr\u00edaco, que vive con la constante preocupaci\u00f3n y convicci\u00f3n de estar enfermo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo general, el&nbsp;<strong>foco de atenci\u00f3n<\/strong>&nbsp;nunca es el mismo: por ejemplo, el sujeto podr\u00eda&nbsp;<strong>enfocarse en algunos s\u00edntomas o en ciertos \u00f3rganos<\/strong>&nbsp;durante un per\u00edodo determinado, pero luego podr\u00eda&nbsp;<strong>cambiar en funci\u00f3n de la presencia de otras se\u00f1ales<\/strong>&nbsp;.<\/p>\n\n\n\n<p>B\u00e1sicamente, por tanto, el sujeto&nbsp;<strong>percibe cada s\u00edntoma como preocupante<\/strong>&nbsp;.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha observado que las&nbsp;<strong>enfermedades que m\u00e1s preocupan a<\/strong>&nbsp;estos sujetos son los tumores, los trastornos cardiovasculares como los ictus y los infartos, las enfermedades autoinmunes como la esclerosis m\u00faltiple y la leucemia, las enfermedades v\u00edricas o bacterianas como el \u00e9bola, el VIH o la s\u00edfilis y, por \u00faltimo, las enfermedades desconocidas. .<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de&nbsp;<strong>la percepci\u00f3n exagerada de un s\u00edntoma<\/strong>&nbsp;y el consiguiente malestar, el sujeto inicia una verdadera \u00abcaza del diagn\u00f3stico\u00bb: podr\u00eda realizar&nbsp;<strong>innumerables visitas y pruebas<\/strong>&nbsp;para poder encontrar lo que m\u00e1s teme, es decir, la enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Evidentemente todo esto s\u00f3lo puede resultar realmente perjudicial para el sujeto: con el tiempo esta lucha continua contra la m\u00e1s m\u00ednima sensaci\u00f3n corporal acaba convirti\u00e9ndose en una fuente de enorme estr\u00e9s que puede determinar la&nbsp;<strong>bajada de las defensas inmunitarias del sujeto<\/strong>&nbsp;, creando una verdadera enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, lo que m\u00e1s se teme, al final se vuelve real.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Patofobia<\/h2>\n\n\n\n<p>El t\u00e9rmino&nbsp;<strong>patofobia<\/strong>&nbsp;, en cambio, significa ese&nbsp;<strong>miedo a poder contraer una enfermedad<\/strong>&nbsp;y no el miedo a haberla contra\u00eddo ya: cualquier se\u00f1al inusual proveniente del cuerpo por lo tanto solo puede asustar al sujeto afectado de manera exagerada, ya que se experimenta, de hecho, como un s\u00edntoma preocupante.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, lo que parece caracterizar a la patofobia es precisamente ese&nbsp;<strong>miedo que surge de una amenaza espec\u00edfica<\/strong>&nbsp;: la de contraer una enfermedad que podr\u00eda incluso conducir a la muerte.&nbsp;<strong>De hecho, las enfermedades fulminantes<\/strong>&nbsp;como un derrame cerebral y un infarto&nbsp;son las m\u00e1s temidas .<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 hace el sujeto para manejar este miedo?<\/h3>\n\n\n\n<p>Muchas veces el patof\u00f3bico trata de implementar conductas espec\u00edficas, de manera que pueda&nbsp;<strong>evitar<\/strong>&nbsp;la posibilidad de contraer ciertas enfermedades: por ejemplo, podr\u00eda evitar ir al hospital para no contraer una infecci\u00f3n y as\u00ed evitar perder el control.<\/p>\n\n\n\n<p>Este miedo, estable en el sujeto, puede por lo tanto convertirse en una verdadera&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.davidealgeri.com\/ossessioni-istruzioni-uso\/\">obsesi\u00f3n<\/a>&nbsp;, ya que lleva al sujeto a&nbsp;<strong>percibir cada s\u00edntoma como una se\u00f1al terrible<\/strong>&nbsp;, tal como lo hace el hipocondr\u00edaco.<\/p>\n\n\n\n<p>El patof\u00f3bico, sin embargo,&nbsp;<strong>tiende a ahuyentar sus pensamientos angustiosos<\/strong>&nbsp;: en cierto sentido, intenta no pensar en ellos, por ejemplo, evitando someterse a determinadas pruebas diagn\u00f3sticas o visitas m\u00e9dicas espec\u00edficas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Diferencias entre hipocondr\u00edaco y patof\u00f3bico<\/h2>\n\n\n\n<p>Hombre desconsolado por miedo a tener una enfermedad<\/p>\n\n\n\n<p>Como se mencion\u00f3 anteriormente, estos dos trastornos son bastante similares y, por esta raz\u00f3n, podr\u00eda ser dif\u00edcil incluso distinguirlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ciertamente hay diferencias.&nbsp;Veamos cu\u00e1les son.<\/p>\n\n\n\n<ol>\n<li>El hipocondr\u00edaco experimenta un\u00a0<strong>trastorno de ansiedad por enfermedad<\/strong>\u00a0diferente al del patof\u00f3bico.\n<ol>\n<li>El hipocondr\u00edaco, de hecho,&nbsp;<strong>experimenta cada s\u00edntoma con gran preocupaci\u00f3n<\/strong>&nbsp;: por lo tanto, no hay ansiedad centrada en una enfermedad espec\u00edfica o en un \u00f3rgano espec\u00edfico.&nbsp;Es el s\u00edntoma el que se convierte en motivo de preocupaci\u00f3n y p\u00e1nico general.<\/li>\n\n\n\n<li>El patof\u00f3bico, en cambio, est\u00e1 obsesionado con la idea de poder contraer una enfermedad: una enfermedad espec\u00edfica.<br>La diferencia por tanto radica precisamente en esto: en el caso del&nbsp;<strong>hipocondr\u00edaco<\/strong>&nbsp;se manifiesta una&nbsp;<strong>ansiedad gen\u00e9rica de las enfermedades<\/strong>&nbsp;, en el caso del&nbsp;<strong>patof\u00f3bico<\/strong>&nbsp;una&nbsp;<strong>ansiedad espec\u00edfica<\/strong>&nbsp;.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Una segunda diferencia importante radica en el\u00a0<strong>abordaje de la enfermedad<\/strong>\u00a0.\n<ol>\n<li>El hipocondr\u00edaco, una vez que percibe un determinado est\u00edmulo y lo eval\u00faa como amenazante,&nbsp;<strong>hace todo lo posible por buscar confirmaci\u00f3n de lo que piensa<\/strong>&nbsp;, por lo tanto de la enfermedad que est\u00e1 imaginando.&nbsp;Esto incluye un&nbsp;<strong>uso compulsivo de la tecnolog\u00eda<\/strong>&nbsp;para encontrar el diagn\u00f3stico, pero tambi\u00e9n una inmensa cantidad de visitas y pruebas diagn\u00f3sticas: se hace todo para encontrar el diagn\u00f3stico y, si no se presenta, se busca tranquilidad en el m\u00e9dico.<\/li>\n\n\n\n<li>El patof\u00f3bico, en cambio, se comporta de otra manera: como&nbsp;<strong>tiene miedo de poder contraer determinada enfermedad<\/strong>&nbsp;, hace todo lo posible para evitar que esto suceda pero sobre todo evita someterse a ex\u00e1menes m\u00e9dicos u otros.&nbsp;Cuando percibe tener miedo o cuando su mente est\u00e1 sujeta a estos pensamientos intrusivos, hace todo lo posible para ahuyentarlos: cualquier verificaci\u00f3n que pueda confirmar lo que uno piensa se evita r\u00e1pidamente.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Los signos de hipocondr\u00eda y patofobia.<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo podemos entender realmente si sufrimos hipocondr\u00eda o patofobia?<\/p>\n\n\n\n<p>Dado que estos son trastornos cl\u00ednicamente probados, est\u00e1n presentes en el DSM-5 (Manual Estad\u00edstico de Diagn\u00f3stico) que detecta criterios de diagn\u00f3stico espec\u00edficos.<\/p>\n\n\n\n<p>En general, \u00bfcu\u00e1les son los comportamientos t\u00edpicos de quienes padecen tales trastornos?<\/p>\n\n\n\n<p>Ve\u00e1moslos juntos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El diagn\u00f3stico de hipocondr\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<p>Hemos dicho c\u00f3mo el hipocondr\u00edaco tiene una&nbsp;<strong>preocupaci\u00f3n constante por su estado de salud<\/strong>&nbsp;y un&nbsp;<strong>miedo perenne a tener una enfermedad<\/strong>&nbsp;: por eso&nbsp;<strong>tiende a dar importancia a cada m\u00ednimo s\u00edntoma<\/strong>&nbsp;de su cuerpo, que se experimenta como signo de enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema de los pacientes hipocondr\u00edacos parece ser, por tanto, la\u00a0<strong>duda<\/strong>\u00a0: puesto que\u00a0dudan de todo\u00a0, esta duda a su vez acaba provocando s\u00f3lo preocupaci\u00f3n y ansiedad y, sobre todo, ciertos\u00a0<strong>intentos de soluci\u00f3n<\/strong>\u00a0, entre ellos:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li><strong>Haz b\u00fasquedas obsesivas<\/strong>\u00a0en Internet para entender los s\u00edntomas o incluso para esbozar un diagn\u00f3stico.\u00a0(Obtenga tambi\u00e9n m\u00e1s informaci\u00f3n sobre\u00a0c\u00f3mo funciona el TOC\u00a0)<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Constantemente pidiendo tranquilidad m\u00e9dica<\/strong>&nbsp;: esto es evidente en las innumerables pruebas de diagn\u00f3stico que, luego, determinan una verdadera obsesi\u00f3n porque se cree que los resultados negativos son dictados por una enfermedad oscura y sutil, dif\u00edcil de identificar;<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Hablar constantemente de tu malestar<\/strong>&nbsp;que, obviamente, provoca un empeoramiento, porque alimenta la preocupaci\u00f3n y la ansiedad;<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Comprobaci\u00f3n constante de s\u00ed mismo (fijaci\u00f3n f\u00f3bica)<\/strong>&nbsp;: la ansiedad determina un estado de alerta constante en el sujeto que, por lo tanto, percibe cada m\u00ednima variaci\u00f3n en su propio cuerpo.&nbsp;Evidentemente esto puede llevar a un verdadero estado de p\u00e1nico que, entonces, tiene consecuencias desde el punto de vista f\u00edsico.&nbsp;Esto se debe a que el estr\u00e9s y la tensi\u00f3n se acumulan lo que determina la aparici\u00f3n de estados patol\u00f3gicos;<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Tener una visi\u00f3n distorsionada de s\u00ed mismo<\/strong>\u00a0: existe una autoimagen caracterizada por la suposici\u00f3n de ser fr\u00e1gil, vulnerable, d\u00e9bil, propenso a la enfermedad.\u00a0Esta creencia es bastante general y global, pero se convierte en el n\u00facleo de la propia identidad.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Como se se\u00f1ala en el DSM-5, el malestar del individuo no proviene principalmente del s\u00edntoma en s\u00ed, sino de la ansiedad derivada del sentido, significado o causa que se le atribuye (APA, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p>Entre sus&nbsp;<strong>posibles causas<\/strong>&nbsp;tenemos aquellas enfermedades graves vividas en la infancia o las experiencias previas de enfermedad de un familiar que llevan a estos sujetos a percibirse a s\u00ed mismos como fr\u00e1giles y d\u00e9biles.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, seg\u00fan algunos psic\u00f3logos, la fragilidad del cuerpo est\u00e1 asociada a la mental.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El diagn\u00f3stico de&nbsp;<strong>patofobia<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Incluso el patof\u00f3bico implementa ciertos comportamientos que se convierten en una se\u00f1al clara.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre estos tenemos:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li><strong>Intentar ahuyentar el pensamiento<\/strong>&nbsp;: en este caso el sujeto ve surgir ese pensamiento preocupante y, como reacci\u00f3n natural, decide ahuyentarlo y sacarlo de su mente.&nbsp;Obviamente, cuanto m\u00e1s tiende a alejarlo, m\u00e1s recurre;<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Tratar de reprimir los s\u00edntomas<\/strong>&nbsp;porque se experimentan como signos claros del propio miedo.&nbsp;Tambi\u00e9n en este caso la consecuencia es percibirlos a\u00fan m\u00e1s;<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Hable con cualquier persona acerca de su preocupaci\u00f3n<\/strong>&nbsp;.&nbsp;En este caso, sin embargo, no es para aliviar la ansiedad, sino simplemente para pedir ayuda sin tener que acudir necesariamente a un m\u00e9dico;<\/li>\n\n\n\n<li><strong>No se someta a ex\u00e1menes m\u00e9dicos<\/strong>&nbsp;y no se someta a pruebas de diagn\u00f3stico por temor a que sus pensamientos se vuelvan reales.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Estrategias para salir de la hipocondr\u00eda y la patofobia<\/h2>\n\n\n\n<p>Hasta aqu\u00ed hemos mostrado las caracter\u00edsticas generales de estos dos trastornos, de los que ciertamente no es f\u00e1cil salir.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, muchas veces es \u00fatil contactar con un\u00a0psic\u00f3logo psicoterapeuta\u00a0para iniciar un camino terap\u00e9utico espec\u00edfico y adecuado para superar este problema.<\/p>\n\n\n\n<p>Las formas de psicoterapia que la investigaci\u00f3n cient\u00edfica ha demostrado que son m\u00e1s efectivas para la\u00a0<strong>hipocondr\u00eda<\/strong>\u00a0son\u00a0la terapia estrat\u00e9gica breve\u00a0y la psicoterapia cognitiva conductual (Barsky &amp; Ahern, 2004; Bouman &amp; Visser, 1998; Taylor, Asmundson &amp; Coons, 2005; Olde Hartman et al., 2009)<\/p>\n\n\n\n<p>En este proceso, junto con el terapeuta, tratamos de&nbsp;<strong>investigar el<\/strong>&nbsp;comportamiento disfuncional del paciente y aquellas percepciones que subyacen a la fobia: luego, tratamos de implementar diversas&nbsp;<strong>estrategias encaminadas a modificar los pensamientos disfuncionales<\/strong>&nbsp;y, por lo tanto, los comportamientos relacionados con ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfhay alguna estrategia que, a nuestra peque\u00f1a manera, sea posible poner en marcha para intentar paliar estas fobias?&nbsp;Seguro que s\u00ed, vamos a verlos juntos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Evita hablar del problema.<\/h3>\n\n\n\n<p>Como se vio anteriormente, quienes padecen hipocondr\u00eda y patofobia tienden a hablar con todos sobre su malestar y esto solo aumenta este estado de malestar.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 hacerlo?<\/p>\n\n\n\n<p>Si te sientes preocupado o ansioso,&nbsp;<strong>evita hablar de ello con todo el mundo<\/strong>&nbsp;, pero trata de reflexionar sobre ese estado de \u00e1nimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una estrategia \u00fatil en este caso podr\u00eda ser\u00a0<strong>escribir en un diario<\/strong>\u00a0lo que te preocupa o lo que tiende a generarte ansiedad.\u00a0\u00bfLa \u00fanica regla?\u00a0\u00a1No vuelvas a leer lo que escribiste!<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Deja de ir siempre al m\u00e9dico o evitarlo<\/h3>\n\n\n\n<p>Seguro que si eres hipocondr\u00edaco, sentir\u00e1s una necesidad constante de acudir al m\u00e9dico para tranquilizarte o, peor a\u00fan, para obtener respuestas a lo que piensas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfeso realmente te hace sentir bien?<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad no, porque incluso en el caso de resultados negativos, esto ciertamente no lo tranquilizar\u00e1 en absoluto: sentir\u00e1 un alivio aparente y estar\u00e1 tranquilo solo por un tiempo, luego volver\u00e1 este malestar.&nbsp;Del mismo modo, si tiendes a evitar al m\u00e9dico de alguna manera, ciertamente no te ayudar\u00e1, porque esa visi\u00f3n negativa del m\u00e9dico solo alimentar\u00e1 tu miedo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">No pidas tranquilidad constantemente<\/h3>\n\n\n\n<p>Si sufres de hipocondr\u00eda, querr\u00e1s pedir constante tranquilidad a tus amigos y familiares y siempre intentar\u00e1s que te consuelen por tu malestar.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfson realmente \u00fatiles estos consuelos?<\/p>\n\n\n\n<p>No, porque al igual que las garant\u00edas m\u00e9dicas, tienen un efecto temporal e inestable, lo que provoca un empeoramiento de su estado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Habla s\u00f3lo de lo que es verdad para ti!<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n evita:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>Realizar diagn\u00f3sticos \u00abpersonales\u00bb, a trav\u00e9s de Internet (\u00a0Saber m\u00e1s sobre cibercondria\u00a0).<\/li>\n\n\n\n<li>Consultar a demasiados m\u00e9dicos<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Seguro que estas estrategias pueden ser \u00fatiles, al menos para iniciar un camino de tratamiento real de estos trastornos.&nbsp;Pero&nbsp;<strong>lo que realmente hay que cambiar es la visi\u00f3n de uno mismo<\/strong>&nbsp;porque, para estos trastornos f\u00f3bicos, somos ante todo el problema.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque, como tambi\u00e9n afirma el psicoterapeuta Nardone: \u201c&nbsp;<em>a nadie se le permite evitar la peor de las compa\u00f1\u00edas, es decir, la de s\u00ed mismo\u201d.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hipocondr\u00eda y Patofobia Hipocondr\u00eda: escucha continua de los s\u00edntomas Todos hemos o\u00eddo hablar de&nbsp;la hipocondriasis&nbsp;.&nbsp;\u00bfCrees que hoy en d\u00eda resulta ser una de las 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