{"id":5004,"date":"2022-12-16T10:10:53","date_gmt":"2022-12-16T10:10:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/?p=5004"},"modified":"2022-12-16T10:10:57","modified_gmt":"2022-12-16T10:10:57","slug":"relacion-padre-hijo-5-comportamientos-a-evitar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/relacion-padre-hijo-5-comportamientos-a-evitar\/","title":{"rendered":"Relaci\u00f3n padre-hijo: 5 comportamientos a evitar"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El advenimiento de las \u00abmamitas\u00bb<\/h2>\n\n\n\n<p>En nuestra sociedad y cultura, el&nbsp;<strong>cuidado de los hijos<\/strong>&nbsp;es una tarea normalmente atribuida a&nbsp;<strong>la figura materna<\/strong>&nbsp;, pero las convulsiones sociales de nuestro tiempo han creado una demarcaci\u00f3n mucho menos clara entre el&nbsp;<strong>rol materno<\/strong>&nbsp;y el&nbsp;<strong>rol paterno<\/strong>&nbsp;, hasta el punto de verdaderas&nbsp;<strong>inversiones<\/strong>&nbsp;de roles tradicionales.&nbsp;A pesar de ello, todav\u00eda existe la tendencia a dar poca importancia y espacio a los sentimientos de los padres frente a los de las madres.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde un punto de vista racional, esto se explica porque cada nacimiento mueve primero la fuerza instintiva y biol\u00f3gica de la madre, y luego se activa en el padre el instinto de conservaci\u00f3n de la especie, ligado a un mayor sentido de responsabilidad y de protecci\u00f3n. contra la nueva vida.&nbsp;<strong>Estas sensaciones son tan fuertes que pueden provocar ansiedad<\/strong>&nbsp;o&nbsp;<strong>ataques de p\u00e1nico<\/strong>&nbsp;en las personas m\u00e1s ansiosas&nbsp;.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Pero, \u00bfpara qu\u00e9 es pap\u00e1?<\/h2>\n\n\n\n<p>Alrededor de los 7-8 meses, el reci\u00e9n nacido aprende gradualmente a reconocer a la madre como una entidad distinta de s\u00ed mismo y comienza a reconocer la figura del padre.&nbsp;A partir de este momento, hasta los 7-9 a\u00f1os, el padre adquiere una importancia fundamental para el hijo: si esta relaci\u00f3n es plenamente vivida, el ni\u00f1o tiene la posibilidad de sobrellevar el desprendimiento de la fase simbi\u00f3tica con la madre sin traumas graves , aprendiendo a&nbsp;<strong>relacionarse<\/strong>&nbsp;de forma serena y equilibrada con el mundo exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta fase de descubrimiento, el padre se convierte en el s\u00edmbolo de seguridad por excelencia, tanto desde el punto de vista material como desde el punto de vista emocional.&nbsp;El acercamiento de un ni\u00f1o al mundo suele darse de forma cautelosa y algo desconfiada, de hecho tendemos a aprender primero a decir &#8216;no&#8217; y luego a decir &#8216;s\u00ed&#8217;.&nbsp;Pap\u00e1 se convierte (o idealmente deber\u00eda convertirse) en el escudo fundamental que se coloca entre el miedo y el peligro percibido.&nbsp;Cuando la figura paterna est\u00e1 ausente, d\u00e9bil o no disponible, este mecanismo puede alterarse, dejando al ni\u00f1o desorientado y vulnerable en un mundo experimentado como amenazante y m\u00e1s grande que \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Alrededor de los 8-9 a\u00f1os, el padre ayuda a distinguir el bien del mal, transmiti\u00e9ndole los criterios de evaluaci\u00f3n que corresponden a la obediencia\/desobediencia hacia \u00e9l.&nbsp;En efecto, el&nbsp;<strong>c\u00f3digo moral<\/strong>&nbsp;primitivo se forma sobre la base del ejemplo paterno y s\u00f3lo m\u00e1s tarde, con el desarrollo y consolidaci\u00f3n de la personalidad, ser\u00e1 posible modificarlo.&nbsp;La transmisi\u00f3n de este c\u00f3digo moral nunca se realiza mediante \u00absermones\u00bb y discursos, sino \u00fanica y exclusivamente mediante el ejemplo.&nbsp;Un padre que blasfema delante de su hijo no puede esperar que \u00e9ste haga lo contrario, porque con su comportamiento ya habr\u00e1 dado un permiso impl\u00edcito del que es pr\u00e1cticamente imposible retractarse, salvo cambiando su propia conducta.&nbsp;El crecimiento y el continuo enfrentamiento con el mundo exterior llevar\u00e1n entonces al ni\u00f1o a<strong>es dif\u00edcil cambiar<\/strong>&nbsp;las normas err\u00f3neas transmitidas por padres demasiado autoritarios, punitivos o r\u00edgidos y este proceso obviamente ser\u00e1 m\u00e1s dif\u00edcil en el caso de padres inmorales o delincuentes.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">5 comportamientos a evitar con los ni\u00f1os<\/h2>\n\n\n\n<ol>\n<li><strong>Evite proyectar su ansiedad e inseguridad en sus hijos<\/strong>&nbsp;.&nbsp;Los padres mam\u00e1 gallina, s\u00faper atentos y protectores, que tratan de cuidar todo y prevenir cualquier problema impiden ese proceso sano que hace al ni\u00f1o independiente y fuerte y lo privan de la posibilidad de \u201cformarse\u201d de cara a la inclusi\u00f3n en la red social.&nbsp;La ansiedad paterna siempre corre el riesgo de ser traducida por el ni\u00f1o en miedo a los peligros reales, provocando miedos profundos e inseguridades dif\u00edciles de eliminar.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>No a los juegos de poder.&nbsp;<\/strong>Los padres autoritarios a menudo corren el riesgo de abusar de su poder, hasta el punto de convertirse involuntariamente en d\u00e9spotas o crueles: son los padres quienes constantemente deval\u00faan a las madres criticando sus m\u00e9todos educativos o de cuidado de los hijos;&nbsp;padres cansados \u200b\u200bque imponen el silencio, el deber y el respeto acaban por sofocar el deseo de libertad e independencia de sus hijos, convertidos en obedientes soldados de juguete.&nbsp;Estas din\u00e1micas suelen ser la base del s\u00edndrome de oposici\u00f3n, que tambi\u00e9n se manifiesta con importantes actos antisociales.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>No tome un asiento trasero a mam\u00e1.&nbsp;<\/strong>Los padres que delegan todo en sus esposas trastornan el plan de maduraci\u00f3n emocional del hijo, que en cambio necesitar\u00eda encontrar en \u00e9l la fuerza y \u200b\u200bla autoridad sobre las que construir su propia seguridad.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>No parezca inconsistente\/impredecible<\/strong>&nbsp;.&nbsp;Los padres que primero permiten y luego proh\u00edben la misma acci\u00f3n, o viceversa, provocar\u00e1n en el ni\u00f1o reacciones defensivas frente a esta figura que no garantiza seguridad, sino que, por el contrario, la amenaza porque transmite imprevisibilidad y deja la sensaci\u00f3n de no saber nunca. que esperar<\/li>\n\n\n\n<li><strong>No humilles<\/strong>&nbsp;.&nbsp;Los padres que prestan m\u00e1s atenci\u00f3n a los elementos negativos de su hijo y los enfatizan sin reconocer los aspectos de potencial ya presentes y desarrollados, provocan una profunda desvalorizaci\u00f3n y el sentimiento de no estar nunca a la altura o lo suficientemente competitivos con respecto al mundo exterior.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El advenimiento de las \u00abmamitas\u00bb En nuestra sociedad y cultura, el&nbsp;cuidado de los hijos&nbsp;es una tarea normalmente atribuida a&nbsp;la figura materna&nbsp;, pero las convulsiones sociales&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5007,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"none","_seopress_titles_title":"Relaci\u00f3n padre-hijo: 5 comportamientos a evitar","_seopress_titles_desc":"Alrededor de los 7-8 meses, el reci\u00e9n nacido aprende gradualmente a reconocer a la madre como una entidad distinta de s\u00ed mismo y comienza a reconocer la figura del padre.\u00a0","_seopress_robots_index":"","footnotes":""},"categories":[3,1,4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5004"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5004"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5004\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5007"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5004"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5004"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5004"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}