{"id":5171,"date":"2022-12-22T10:14:24","date_gmt":"2022-12-22T10:14:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/?p=5171"},"modified":"2022-12-22T10:14:29","modified_gmt":"2022-12-22T10:14:29","slug":"tienes-miedo-de-cambiar-aqui-esta-como-superarlo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/tienes-miedo-de-cambiar-aqui-esta-como-superarlo\/","title":{"rendered":"\u00bfTienes miedo de cambiar?\u00a0\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 c\u00f3mo superarlo!"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Hablemos del miedo al cambio<\/h3>\n\n\n\n<p>A menudo se nos hace pensar que los impedimentos para la realizaci\u00f3n de nuestros deseos o de las metas que nos proponemos est\u00e1n en el exterior, en las personas que nos rodean y en sus voluntades contrarias.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, como afirma por ejemplo Abram Maslow (destacado exponente de la psicolog\u00eda humanista), la realidad es la contraria: los principales obst\u00e1culos que se presentan para la&nbsp;<strong>realizaci\u00f3n de nuestros deseos<\/strong>&nbsp;&nbsp;se encuentran dentro de nosotros mismos, en particular en todos nuestros&nbsp;<strong>miedos<\/strong>&nbsp;.&nbsp;Miedos, no solo al&nbsp;<strong>fracaso<\/strong>&nbsp;, sino tambi\u00e9n miedos relacionados con la&nbsp;<strong>consecuci\u00f3n del \u00e9xito<\/strong>&nbsp;, como afirma Maslow, en la c\u00e9lebre cita:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cTememos a nuestras posibilidades m\u00e1s altas, as\u00ed como a las m\u00e1s bajas\u201d<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estos miedos, que pueden asumir los m\u00e1s diversos matices, est\u00e1n unidos por la ra\u00edz com\u00fan que representa el&nbsp;<strong>miedo al cambio<\/strong>&nbsp;, muchas veces visto como sin\u00f3nimo de \u00abmayor sufrimiento\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cambiar = Sufrir (?)<\/h3>\n\n\n\n<p>Esto muchas veces nos lleva a continuar con situaciones desagradables y disfuncionales, en lugar de&nbsp;<strong>tratar de mejorarlas<\/strong>&nbsp;.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal esfuerzo implica siempre alg\u00fan tipo de cambio y si esto se percibe como sufrimiento, se sigue por s\u00ed mismo que uno tratar\u00e1 de evitarlo de cualquier forma posible;&nbsp;ya que la&nbsp;<strong>evitaci\u00f3n del dolor<\/strong>&nbsp;es innata.&nbsp;El miedo al cambio es por lo tanto el&nbsp;<strong>miedo al dolor<\/strong>&nbsp;.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando empezamos a plantearnos la idea de cambiar de verdad, inmediatamente chocamos con las\u00a0<strong>ventajas<\/strong>\u00a0que trae irrevocablemente este statu quo: la\u00a0<strong>rutina<\/strong>\u00a0.\u00a0Esto no s\u00f3lo nos permite ahorrar mucha energ\u00eda, sino que es fundamentalmente tranquilizador porque nos permite ver confirmadas todas nuestras expectativas: lo que, por un lado, es una fuente de gratificaci\u00f3n porque nos hace sentir capaces y h\u00e1biles y por otro el otro nos reconforta, porque reduce nuestra\u00a0<a href=\"https:\/\/www.davidealgeri.com\/strategie-per-fare-scelte-senza-procrastinare\/\">ansiedad sobre el futuro<\/a>\u00a0.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma, la rutina nos diferencia de tres formas diferentes de miedo:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>por el&nbsp;<em>miedo a que se r\u00edan de ti<\/em><\/li>\n\n\n\n<li>del&nbsp;<em>miedo a poner en peligro nuestra autoestima<\/em>&nbsp;, que ya es normalmente baja<\/li>\n\n\n\n<li>del&nbsp;<em>miedo al futuro<\/em>&nbsp;que no es m\u00e1s que el&nbsp;<em>miedo al cambio<\/em>&nbsp;, infinitamente amplificado<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Por eso, nos resulta agradable aferrarnos a la c\u00f3moda sensaci\u00f3n de confianza que nos da la rutina, por triste que sea.&nbsp;Puede que la rutina no sea bonita, pero al menos nos otorga el privilegio de no perder el control.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Superar el miedo al cambio<\/h2>\n\n\n\n<p>Un&nbsp;<strong>primer paso<\/strong>&nbsp;fundamental para emprender el camino hacia la realizaci\u00f3n de nuestros deseos es&nbsp;<strong>cambiar nuestra visi\u00f3n de la realidad<\/strong>&nbsp;: mientras tengamos una visi\u00f3n pesimista del mundo y de nuestras capacidades, tenderemos a permanecer aferrados a nuestra rutina.<\/p>\n\n\n\n<p>De distintos matices, pero siempre ligados al espectro del dolor, son los&nbsp;<strong>miedos al aislamiento<\/strong>&nbsp;y la&nbsp;<strong>p\u00e9rdida de identidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra forma de concebir la realidad, la&nbsp;<strong>identidad est\u00e1 \u00edntimamente ligada a los roles<\/strong>&nbsp;que desempe\u00f1amos dentro de la comunidad, en la sociedad, dentro del n\u00facleo familiar.&nbsp;En tales condiciones, cualquier&nbsp;<strong>amenaza de cambio<\/strong>el juego de roles sacude nuestro sentido de identidad, despertando miedos a veces muy intensos.&nbsp;De hecho, si el saber nos da poder, el no saber qui\u00e9nes somos despierta en nosotros el m\u00e1ximo de la impotencia.&nbsp;De ah\u00ed nuestra natural tendencia a aferrarnos a esa identidad que nos ha deparado el juego del destino: puede que no sea la m\u00e1s cierta, pero mientras las circunstancias lo confirmen, para nosotros es sin duda la m\u00e1s v\u00e1lida.&nbsp;Por tanto, cuanto mayor sea nuestra identificaci\u00f3n con ese rol, mayor ser\u00e1 la resistencia a cumplir con nuestra vocaci\u00f3n, ya que esto suele implicar la sustituci\u00f3n de uno o m\u00e1s roles diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas resistencias al cambio de identidad pueden acentuarse con el&nbsp;<strong>miedo al aislamiento<\/strong>&nbsp;, ya que nuestro cambio podr\u00eda alejarnos de la simpat\u00eda de algunas personas cercanas a nosotros, ya que esto puede resultar suficiente para cambiar la imagen que tienen de nosotros o, incluso, suscitar en ellos movimientos de varias hostilidades, entre las cuales las m\u00e1s frecuentes son las de envidia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De hecho, la necesidad de tener relaciones sociales<\/strong>&nbsp;es tan fuerte en los hombres&nbsp;que para la mayor\u00eda es preferible compartir una situaci\u00f3n dif\u00edcil, que disfrutar \u201csolos\u201d de una situaci\u00f3n privilegiada.<\/p>\n\n\n\n<p>Para superar estos miedos gemelos, la mejor soluci\u00f3n es probablemente emprender un&nbsp;<strong>camino de conciencia personal<\/strong>&nbsp;, capaz de arraigar el sentido de identidad m\u00e1s profundamente en las instancias m\u00e1s \u00edntimas de uno, y no externamente, en los roles sociales que desempe\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.davidealgeri.com\/paura-dei-mostri-nei-bambini\/\" target=\"_blank\"><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hablemos del miedo al cambio A menudo se nos hace pensar que los impedimentos para la realizaci\u00f3n de nuestros deseos o de las metas 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