{"id":6086,"date":"2023-01-25T18:15:34","date_gmt":"2023-01-25T18:15:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/?p=6086"},"modified":"2023-01-25T18:15:36","modified_gmt":"2023-01-25T18:15:36","slug":"por-que-el-rechazo-social-y-la-exclusion-causan-dolor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/por-que-el-rechazo-social-y-la-exclusion-causan-dolor\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 el rechazo social y la exclusi\u00f3n causan dolor"},"content":{"rendered":"\n<p>Estamos cableados neurobiol\u00f3gicamente para vivir en relaciones.&nbsp;Somos interdependientes, y eso es lo que nos hace humanos y fuertes.&nbsp;Sufrimos en las relaciones, sufrimos y sanamos en las relaciones, y as\u00ed sucesivamente, hasta que encontramos la f\u00f3rmula que mejor nos funciona.<\/p>\n\n\n\n<p>Al estar tan interconectados, buscamos hacer todo lo posible para evitar el rechazo y conservar nuestra pertenencia al sistema familiar o social del que formamos parte.\u00a0El rechazo duele y, como nos muestra la ciencia, el dolor social es como el dolor f\u00edsico.\u00a0Seguro que nos ha pasado al menos una vez en la vida enterarnos en las redes sociales de que un amigo hizo una fiesta a la que no est\u00e1bamos invitados, o que una expareja rehizo su vida m\u00e1s r\u00e1pido de lo que esper\u00e1bamos, o que amigos que conoc\u00eda no. No se llevan bien comenzaron a volverse \u00edntimos, y la lista contin\u00faa.\u00a0Todos estos ejemplos anteriores son formas de dolor social que, seg\u00fan\u00a0\u00a0discovermagazine.com\u00a0, es similar al dolor f\u00edsico, activando los mismos centros nerviosos en nuestro cerebro.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La membres\u00eda cumple funciones importantes<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Hoy, el papel de los grupos y las relaciones de seguridad construidas dentro de ellos es definitorio.&nbsp;Desde las edades m\u00e1s tempranas, nuestros compa\u00f1eros han buscado ser aceptados, por temor a ser rechazados, y autom\u00e1ticamente dejar de tener acceso a la asistencia social.&nbsp;Y la explicaci\u00f3n la da la psicolog\u00eda evolutiva, que se\u00f1ala claramente que s\u00f3lo la pertenencia a un grupo pod\u00eda asegurar la supervivencia y el desarrollo de nuestros antepasados \u200b\u200bdesde la antig\u00fcedad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestros cerebros son un universo complejo y misterioso cuando se trata de las relaciones que tenemos y perdemos.\u00a0Como tambi\u00e9n aprendemos del libro\u00a0\u00a0<em>Mente<\/em>, de Daniel Siegel, nuestro bienestar depende de nuestras relaciones, y tambi\u00e9n el buen funcionamiento del cerebro est\u00e1 influenciado por aspectos interpersonales.\u00a0Y los representantes de la neurobiolog\u00eda interpersonal (campo que estudia la relaci\u00f3n entre el desarrollo del cerebro y nuestros lazos sociales) creen que dependiendo de la seguridad que sintamos o no en el espacio interpersonal, vamos a funcionar m\u00e1s o menos bien.\u00a0Basta pensar en lo confiados y poderosos que nos sentimos cuando experimentamos el estado de conexi\u00f3n interpersonal con una pareja, padre, amigo o colega, pero tambi\u00e9n cu\u00e1n grande es el malestar emocional cuando se pierde la conexi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La psicoterapeuta Sabina Strugariu, colaboradora de la P\u00e1gina de Psicolog\u00eda, se\u00f1ala que \u00abcuando estamos en una relaci\u00f3n o amamos a alguien, en realidad le damos un espacio en nuestro funcionamiento mental y neuronal, y cuando la otra persona elige dejar la relaci\u00f3n (por cualquier raz\u00f3n y en cualquier forma) las conexiones neuronales creadas en relaci\u00f3n con la persona y la relaci\u00f3n no se rompen autom\u00e1ticamente, el cerebro sigue transmitiendo informaci\u00f3n en esa direcci\u00f3n, pero sin reciprocidad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La exclusi\u00f3n duele<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando hablamos de exclusi\u00f3n social, nos referimos tanto al ostracismo (exclusi\u00f3n, ser ignorado de un grupo) como al rechazo (cuando no te quieren en una relaci\u00f3n, amor, por ejemplo).<\/p>\n\n\n\n<p>Retrocediendo en el tiempo, podemos ver que las personas usaban el lenguaje del dolor f\u00edsico al describir una forma de exclusi\u00f3n social.&nbsp;As\u00ed, tras una ruptura dec\u00edan que ten\u00edan el \u201ccoraz\u00f3n roto\u201d, o tras una traici\u00f3n se sent\u00edan como si les hubieran \u201capu\u00f1alado por la espalda\u201d, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasaron los a\u00f1os, la ciencia evolucion\u00f3 y, con la llegada de las m\u00e1quinas de resonancia magn\u00e9tica, los investigadores pudieron mapear la actividad cerebral midiendo el flujo sangu\u00edneo.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, hasta la d\u00e9cada de 2000, a trav\u00e9s de las experiencias realizadas, los cient\u00edficos confirmaron que la descripci\u00f3n de los sentimientos dolorosos era lo m\u00e1s real posible durante la exclusi\u00f3n social.&nbsp;Adem\u00e1s, en 2003, un estudio publicado en la revista&nbsp;&nbsp;<em>Science<\/em>&nbsp;&nbsp;mostr\u00f3 que no se necesitan desencadenantes reales para causar sentimientos heridos.&nbsp;Espec\u00edficamente, a los participantes del estudio, conectados individualmente a una m\u00e1quina de resonancia magn\u00e9tica, se les control\u00f3 el flujo sangu\u00edneo mientras jugaban con dos humanos virtuales.&nbsp;En poco tiempo, estos \u00faltimos estaban excluyendo al participante real, e incluso si todo estaba en el&nbsp; entorno&nbsp;<em>cibern\u00e9tico .<\/em>, ten\u00eda dolor: la resonancia magn\u00e9tica mostr\u00f3 un aumento del flujo sangu\u00edneo a la parte del cerebro que registra el dolor f\u00edsico (la corteza cingulada anterior &#8211; ACC, que tambi\u00e9n est\u00e1 involucrada en la toma de decisiones, la \u00e9tica, el control de los impulsos o la anticipaci\u00f3n de la recompensa).<\/p>\n\n\n\n<p>Si en el plano virtual el dolor se puede sentir a un nivel mayor, los estudios muestran que el dolor de la exclusi\u00f3n en la vida real dura m\u00e1s, hasta que desaparece.<\/p>\n\n\n\n<p>Para aclarar la informaci\u00f3n, en un estudio, 40 personas que hab\u00edan sido rechazadas por su pareja en los seis meses anteriores se sometieron a resonancias magn\u00e9ticas.&nbsp;Los participantes tambi\u00e9n experimentaron estimulaci\u00f3n como dolor f\u00edsico leve (toques calientes en el brazo izquierdo).&nbsp;Tambi\u00e9n se les pidi\u00f3 que pensaran en una ruptura anterior.&nbsp;Los resultados mostraron claras similitudes entre el dolor f\u00edsico y social, as\u00ed como una representaci\u00f3n com\u00fan, incluso en el sistema cerebral somatosensorial.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el impulso primario, despu\u00e9s de cualquier herida resultante de una desilusi\u00f3n o un rechazo, es reprimir nuestras emociones, dedicarnos a actividades destinadas a ocupar nuestro tiempo y no a \u00abdiseccionar\u00bb los hechos ocurridos.&nbsp;Y hacemos este ritual, con la esperanza de poder enga\u00f1ar a nuestra mente y alma, sin tomar en cuenta que hay una memoria interna que reclama sus derechos sobre las experiencias que tuvimos, pero esta vez, lo hace en forma forma agresiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, la psicoterapeuta integrativa Sabina Strugariu nos aconseja que \u201cantes de buscar soluciones y posibles alternativas, demos tiempo para procesar el shock, la p\u00e9rdida, el rechazo y la impotencia y, como estamos condicionados evolutivamente, para buscar la conexi\u00f3n: necesitamos tiempo para reconfigurarnos\u201d. la v\u00eda neural con respecto a las relaciones.&nbsp;Nadie dice que sea un proceso f\u00e1cil de pasar en un abrir y cerrar de ojos, pero puede ser una forma saludable de controlar c\u00f3mo reaccionamos, tanto a nivel individual como relacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante regalarnos ese tiempo de sufrimiento \u2212luto, b\u00fasqueda de sentido, aceptaci\u00f3n\u2212, pero igualmente importante es darle al cerebro nuevas oportunidades de conexi\u00f3n y reparaci\u00f3n neuronal, ya que, como menciona Sabina Strugariu, \u201cno siempre nuestra fantas\u00eda o la idealizaci\u00f3n de la otra persona est\u00e1 en consonancia con la realidad, y corremos el riesgo de definirnos m\u00e1s por el rechazo que experimentamos que por nuestra capacidad de relacionarnos sanamente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfPodemos vivir con el dolor del rechazo?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u00a1Definitivamente s\u00ed!\u00a0Pero eso no significa que ser\u00e1 simple y f\u00e1cil.\u00a0Nacemos dependientes de nuestro pr\u00f3jimo, y lamentablemente el precio que pagamos es dolor y sufrimiento emocional.\u00a0Vivir en pareja es necesario y biol\u00f3gicamente nuestra mente y nuestro cuerpo se acostumbran a una forma de ser.\u00a0Y cuando la situaci\u00f3n cambia, tanto el cuerpo como la mente se defienden: entonces experimentamos dolor.\u00a0Afortunadamente, es extremadamente raro que todos nos rechacen exactamente al mismo tiempo.\u00a0Como resultado, tambi\u00e9n podemos aliviar el dolor causado por el rechazo o la exclusi\u00f3n social al conectarnos con otra persona.\u00a0Lo importante es respetar nuestra humanidad, aceptar nuestro dolor y darnos cuenta de que la vida tiene sus ritmos.\u00a0Tal como lo afirma el Dr. Vivek Murthy en el libro\u00a0\u00a0<em>Juntos<\/em>, somos seres sociales, no podemos existir fuera de nuestras relaciones.\u00a0Por eso es tan importante entender lo que nos est\u00e1 pasando y aprender a tolerar el dolor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estamos cableados neurobiol\u00f3gicamente para vivir en relaciones.&nbsp;Somos interdependientes, y eso es lo que nos hace humanos y fuertes.&nbsp;Sufrimos en las relaciones, sufrimos y sanamos en&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6089,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"none","_seopress_titles_title":"Por qu\u00e9 el rechazo social y la exclusi\u00f3n causan dolor","_seopress_titles_desc":"Nuestros cerebros son un universo complejo y misterioso cuando se trata de las relaciones que tenemos y perdemos. 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