{"id":6932,"date":"2023-02-23T09:57:09","date_gmt":"2023-02-23T09:57:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/?p=6932"},"modified":"2023-02-23T09:57:11","modified_gmt":"2023-02-23T09:57:11","slug":"la-frustracion-nuestra-enemiga-o-nuestra-aliada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/la-frustracion-nuestra-enemiga-o-nuestra-aliada\/","title":{"rendered":"La frustraci\u00f3n, \u00bfnuestra enemiga o nuestra aliada?"},"content":{"rendered":"\n<p>Tendemos a clasificar las emociones en dos categor\u00edas: positivas y negativas, dependiendo de c\u00f3mo nos hacen sentir.&nbsp;Si nos dan una sensaci\u00f3n de bienestar, nos dan placer, las emociones son \u00abbuenas\u00bb, y si nos causan sufrimiento, decimos que las respectivas emociones son \u00abmalas\u00bb.&nbsp;Pero, \u00bflas emociones negativas son realmente negativas?&nbsp;\u00bfNo tienen un papel beneficioso en nuestra evoluci\u00f3n?&nbsp;Partiendo de este signo de interrogaci\u00f3n, el presente art\u00edculo pretende hacer una incursi\u00f3n en nuestro universo emocional y encontrar sentido al papel de las emociones en nuestra vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el antrop\u00f3logo\u00a0Paul Ekman,\u00a0nacemos con 6 emociones b\u00e1sicas: <strong>ira, miedo, sorpresa, asco, alegr\u00eda y tristeza<\/strong>.\u00a0Podemos observar, desde el principio, la proporci\u00f3n desigual (1:2) entre emociones placenteras y menos placenteras.\u00a0Sin embargo, todas las emociones han tenido y tienen un papel importante en nuestra preservaci\u00f3n como especie.\u00a0Las emociones nos han ayudado a sobrevivir a lo largo de los siglos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace miles de a\u00f1os, el miedo ayud\u00f3 al hombre a defenderse de los peligros de la naturaleza.&nbsp;Sin los tres mecanismos de defensa (lucha, huida, congelaci\u00f3n) de los que est\u00e1 dotado el cerebro humano al nacer, la especie humana no habr\u00eda sobrevivido.&nbsp;Vistas desde esta perspectiva, las llamadas emociones desagradables pierden su connotaci\u00f3n negativa.<\/p>\n\n\n\n<p>De estas emociones naturales se deriva una paleta de emociones mucho m\u00e1s amplia, que aprendemos cuando entramos en contacto con la sociedad.&nbsp;Estos \u00faltimos tambi\u00e9n contribuyen a nuestro desarrollo individual y relacional.&nbsp;Es importante considerarlos tambi\u00e9n desde una perspectiva que nos beneficie.&nbsp;Identifiquemos cu\u00e1l ser\u00eda su papel y, en la misma medida, c\u00f3mo podr\u00edamos mirarlos para no quedar en su poder.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las emociones son nuestro motor interno que nos pone en movimiento<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En psicolog\u00eda, la definici\u00f3n de emociones, m\u00e1s espec\u00edficamente denominadas \u00abprocesos afectivos\u00bb, es bastante sofisticada: \u00ablos procesos afectivos son fen\u00f3menos ps\u00edquicos complejos, caracterizados por cambios fisiol\u00f3gicos m\u00e1s o menos extensos, por un comportamiento marcado por expresiones emocionales (gestos, m\u00edmica, etc. ) y a trav\u00e9s de una experiencia subjetiva\u00bb.&nbsp;(Adrian Opre, decano de la Facultad de Psicolog\u00eda y Ciencias de la Educaci\u00f3n, UBB)<\/p>\n\n\n\n<p>La etimolog\u00eda de la palabra \u00abemoci\u00f3n\u00bb nos dirige a la definici\u00f3n m\u00e1s simple y significativa.&nbsp;La palabra \u00abemoci\u00f3n\u00bb proviene del lat\u00edn \u00abemotus\u00bb que significa \u00abmovido\u00bb (\u00abe\u00bb &#8211; \u00abfuera\u00bb y \u00abmoveo\u00bb &#8211; \u00abmover\u00bb).&nbsp;As\u00ed, \u00abemoci\u00f3n\u00bb significa \u00abponer en movimiento\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Las emociones son las que nos dan el \u00edmpetu para la acci\u00f3n, las que nos ponen al frente de la toma de decisiones y las que en ocasiones nos llevan a realizar cambios en nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La calidad de vida depende de una buena gesti\u00f3n emocional<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Las elecciones que hacemos involucran, junto con procesos afectivos (emociones), procesos cognitivos (pensamiento).&nbsp;Esta es, por supuesto, la opci\u00f3n \u00f3ptima, cuando nuestras conductas son el resultado de una buena comunicaci\u00f3n entre la corteza prefrontal (responsable de la parte cognitiva) y el cerebro primitivo (responsable de las emociones).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 sucede en ausencia de esta comunicaci\u00f3n entre las dos \u00e1reas del cerebro?&nbsp;Para responder a esta pregunta, es necesario detenerse un poco en la neurobiolog\u00eda del cerebro.&nbsp;Estudios realizados por neurocient\u00edficos han demostrado que las funciones cognitivas se ralentizan cuando se activa el sistema l\u00edmbico (responsable de gestionar las emociones).<\/p>\n\n\n\n<p>En una situaci\u00f3n que el cerebro percibe como peligro, el campo de atenci\u00f3n se estrecha, lo que significa que no tenemos acceso al pensamiento, la memoria y otras funciones cognitivas.\u00a0En otras palabras, no tenemos forma de tomar decisiones sabias cuando estamos abrumados por emociones fuertes.\u00a0La \u00fanica preocupaci\u00f3n del cerebro en momentos de estr\u00e9s es la defensa, a trav\u00e9s de los tres mecanismos b\u00e1sicos: luchar, huir o congelarse.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa am\u00edgdala se hace cargo de la zona prefrontal, estando al mando de la necesidad de gestionar la situaci\u00f3n percibida como un posible peligro.\u00a0Cuando suena este sistema de alarma, obtenemos la respuesta cl\u00e1sica\u00a0<em>de lucha, huida o quedarse quieto<\/em>\u00a0, lo que, desde el punto de vista del cerebro, significa que la am\u00edgdala ha establecido el eje HPA (eje hipotal\u00e1mico-pituitario-suprarrenal), y el cuerpo recibe una \u00abinundaci\u00f3n\u00bb de hormonas del estr\u00e9s, principalmente cortisol y adrenalina\u00bb.\u00a0(\u00a0Daniel Goleman\u00a0)<\/p>\n\n\n\n<p>La mejor decisi\u00f3n en tal contexto es no tomar decisiones.&nbsp;En otras palabras, tomemos ese descanso que necesitamos hasta que podamos usar nuestras funciones cognitivas nuevamente.&nbsp;De esta manera podemos pasar de la zona de defensa a la zona donde podemos adoptar comportamientos saludables.&nbsp;Transformamos as\u00ed el ataque en una situaci\u00f3n de negociaci\u00f3n.&nbsp;Una negociaci\u00f3n de la que podemos sacar un beneficio real.&nbsp;Este ser\u00eda el mecanismo por el cual hacemos de las emociones nuestros aliados.&nbsp;Establecemos de esta manera lo que es el equilibrio de fuerzas.&nbsp;Qui\u00e9n domina a qui\u00e9n.&nbsp;La neuroplasticidad del cerebro nos permite formar tales habilidades, que nos dan control sobre lo que sentimos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La incapacidad de expresar emociones en t\u00e9rminos racionales conduce a una fuerte sensaci\u00f3n de frustraci\u00f3n.<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La frustraci\u00f3n es aquel sentimiento \u201cque expresa nuestro estado de malestar en relaci\u00f3n a una aspiraci\u00f3n o necesidad que, por diversos motivos, no ha sido satisfecha.&nbsp;Las personas tienen diferentes umbrales de resistencia a la privaci\u00f3n (frustraci\u00f3n), dependiendo de cu\u00e1nto est\u00e9n dispuestos a llevar a cabo un di\u00e1logo flexible con los dem\u00e1s, respectivamente a intercambiar valores materiales y espirituales con quienes los rodean\u00bb.&nbsp;(A. Cosmovici)<\/p>\n\n\n\n<p>El fen\u00f3meno difiere en manifestaci\u00f3n e intensidad seg\u00fan la edad, antecedentes gen\u00e9ticos, factores ambientales, educaci\u00f3n, pero la forma en que el cuerpo detecta la activaci\u00f3n de esta emoci\u00f3n es relativamente la misma (mareos, dolor de est\u00f3mago, temblores en las extremidades, etc.).<\/p>\n\n\n\n<p>Estas reacciones fisiol\u00f3gicas son en realidad las se\u00f1ales del cerebro al cuerpo para prepararse para enfrentar el \u00abpeligro\u00bb.\u00a0En la sociedad moderna, el peligro ya no es el le\u00f3n que ataca mientras el hombre caza en el bosque para su alimento diario.\u00a0El peligro moderno tiene connotaciones completamente diferentes: por ejemplo, puede ser la adaptaci\u00f3n a un nuevo trabajo, el estr\u00e9s antes de un examen, etc.\u00a0\u201cLa am\u00edgdala es el radar de amenazas del cerebro.\u00a0Nuestro cerebro fue dise\u00f1ado como una herramienta de supervivencia.\u00a0La am\u00edgdala ocupa una posici\u00f3n privilegiada en el \u00abboceto\u00bb del cerebro.\u00a0Si la am\u00edgdala detecta una amenaza, instant\u00e1neamente puede tomar el control de la actividad de todo el cerebro, en particular de la corteza prefrontal;\u00a0esto se llama distorsi\u00f3n por la am\u00edgdala\u00bb.\u00a0(\u00a0D. Goleman)<\/p>\n\n\n\n<p>El cerebro primitivo se mantuvo sin cambios.&nbsp;Libera los mismos neurotransmisores (adrenalina y cortisol) para impulsar el cuerpo a la acci\u00f3n.&nbsp;Lo que ha cambiado, sin embargo, a lo largo de los tiempos es el nuevo cerebro (neoc\u00f3rtex), que nos ayuda a intervenir racionalmente en situaciones de \u00abpeligro\u00bb.&nbsp;Por ejemplo, cuando nuestro cuerpo recibe las se\u00f1ales de peligro (mareos, dolor de est\u00f3mago, temblores, etc.), el papel de la corteza prefrontal es diferenciar entre un peligro real y uno imaginario.&nbsp;Eso s\u00ed, ante un peligro real, lo m\u00e1s sano es actuar a la orden de la am\u00edgdala (huir, luchar o congelarse).&nbsp;Este mecanismo nos ayuda a mantenernos vivos.&nbsp;Pero si el peligro no es de vida o muerte, el cuerpo no necesita estas hormonas en grandes cantidades, porque no puede procesarlas a menos que est\u00e9 corriendo o luchando.&nbsp;Por eso es importante involucrar a la raz\u00f3n en situaciones en las que nos sentimos invadidos por emociones fuertes.&nbsp;Comprender y aceptar las emociones nos ayuda a superar situaciones que nos provocan malestar sin huir de ellas ni sentirnos completamente abrumados por su impacto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Manejada de manera constructiva, la frustraci\u00f3n nos da un impulso para progresar.<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Una dosis moderada de molestias es indispensable en el proceso de crecimiento.&nbsp;Nos pone en movimiento y nos impulsa a la acci\u00f3n.&nbsp;Es una ley de la naturaleza.&nbsp;El pollito rompe la c\u00e1scara del huevo para crecer, al igual que el beb\u00e9 deja la placenta porque no puede quedarse quieta.&nbsp;Esta etapa no est\u00e1 exenta de la incomodidad del dolor.&nbsp;Es un dolor que aceptamos en el proceso de evoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La frustraci\u00f3n es por tanto una parte esencial de nuestro desarrollo, por lo que debemos prestarle la debida atenci\u00f3n desde los primeros a\u00f1os de vida.\u00a0Los ni\u00f1os son los m\u00e1s aut\u00e9nticos a la hora de expresar las emociones m\u00e1s dif\u00edciles.\u00a0Siempre sabremos cuando un ni\u00f1o est\u00e1 molesto o enojado.\u00a0Las rabietas son la forma que tienen los ni\u00f1os de expresar y descargar su frustraci\u00f3n.\u00a0Una vez que lo han expresado, pueden seguir adelante.\u00a0A veces, al ataque de nervios que se produce en medio de una tarea dif\u00edcil, le sigue un progreso significativo, una explosi\u00f3n de comprensi\u00f3n o creatividad o un logro\u00bb.\u00a0(\u00a0Lawrence J. Cohen\u00a0)<\/p>\n\n\n\n<p>Cambiando el lente con el que miramos nuestros estados de malestar, las llamadas emociones negativas, podemos transformar estas experiencias con impacto emocional en contextos para nuestro desarrollo como personas, lo que nos conduce con grandes garant\u00edas por el camino del equilibrio ps\u00edquico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tendemos a clasificar las emociones en dos categor\u00edas: positivas y negativas, dependiendo de c\u00f3mo nos hacen sentir.&nbsp;Si nos dan una sensaci\u00f3n de bienestar, nos dan&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6935,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"none","_seopress_titles_title":"La frustraci\u00f3n, \u00bfnuestra enemiga o nuestra aliada?","_seopress_titles_desc":"Comprender y aceptar las emociones nos ayuda a superar situaciones que nos provocan malestar sin huir de ellas ni sentirnos completamente abrumados.","_seopress_robots_index":"","footnotes":""},"categories":[6,3,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6932"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6932"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6932\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6935"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.zeropsicologos.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}