¿Qué podemos hacer para superar nuestra ansiedad?

¿Qué podemos hacer para superar nuestra ansiedad?

Si piensas que los psicólogos y terapeutas nunca tienen ansiedad, este blog te enseñará que no es así. Sigue leyendo para ver cómo sobrellevo mi ansiedad, y te presento el tipo de terapia que me ayudó.

Yo y mi ansiedad 

Muchas personas experimentan problemas de ansiedad. A menudo es una relación de por vida que comienza cuando somos jóvenes, aunque algunas personas pueden comenzar a experimentar ansiedad más tarde en sus vidas, por ejemplo, cuando un evento traumático o difícil ocurre en nuestras vidas.

La primera vez que fui consciente de la ansiedad fue en mi adolescencia. Recuerdo que me preocupaba si podía cometer o había cometido un error, si había molestado a alguien, que me pudiera pasar algo malo, o que les pudiera pasar algo malo a las personas que me importan, me preocupaba de las personas indigentes, de los ancianos, del futuro, mi futuro, el futuro de mi familia, del futuro del mundo. Recuerdo que pasaba mucho tiempo preocupándome de si había tomado la decisión correcta comprando la camisanegra en lugar de la gris, o con mi decisión de estudiar psicología, etc. Cualquier cosa era un motivo de preocupación, independientemente de lo pequeño lo grande que fuera el motivo.

¿Pero y si …?

Generalmente todo empezaba con un pensamiento repentino y aparentemente inofensivo ¿y si me he equivocado? y si no he aprobado el examen? Y este pensamiento desencadenaba una secuencia de pensamientos que podían durar desde horas a días, donde me veía en el peor de lo escenarios. Si la preocupación era acera de cometer un error en el trabajo, en mi mente, me imaginaba a mis compañeros y jefes mirándome y juzgándome, o sin trabajo. Si la preocupación era acerca de hace algo que molestara a la gente, me imaginaba siendo muy mayor y sola. Si me dolía algo varios días, en mi mente veía imágenes de todo tipo de problemas graves de salud.

Así que mi vida ha estado llena de momentos difíciles peligrosos, aterradores y vergonzosos… que en realidad nunca ocurrieron ¡Aunque lo viví como si pasaran de verdad!

El camino para superar los problemas de ansiedad

Hace unos seis años descubrí la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), un tipo de CBT que es considerado como la tercera ola de CBT, con algunos ajustes de la terapia CBT más tradicional. 

Lo más importante que aprendí con la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) fue a conectar con mis valores y lo que es importante para mí. Me ayudó a ver por qué merece la pena lanzarse hacia objetivo o experiencia nueva.

También me ayudo a reflexionar sobre cómo las mejores experiencias y logros en mi vida surgieron de retos que me propuse y enfrentándome a sentimientos y pensamientosdifíciles que son parte de estos retos, como por ejemplo, pensamientos como “no puedes hacerlo, “no eres lo suficientemente”, etc.

A través de ACT, aprendí que, a pesar de esos sentimientosy pensamientos desagradables, si hacia espacio para ellos y los dejaba estar, aún así podía hacer las cosas que me importan. Y que después de un tiempo, esos sentimientos y pensamientos no eran tan desagradables o difíciles.


Al usar técnicas que yo llamo “soltar el ancla” aprendí que puedo desengancharme de esos sentimientos y pensamientos. Y esto me ayuda a no sentirme tan abrumada por ellos, lo cual me ayuda a tomar decisiones que me acercan a mis objetivos, incluso aunque estos pensamientos y emociones estén presentes.  

Los “consejos” de nuestra Ansiedad

Si hubiera seguido los “consejos” de mi Ansiedad que generalmente consisten en evitar cualquier situación nueva o situación que me da miedo, no habría venido al Reino Unido desde España, y no hubiera buceado con delfines y tortugas en el mar, o no hubiera hecho el Caminito del Rey (Málaga, España), que no es una actividad fácil para los que tenemos tendencia a tener ansiedad

Dejar que la ansiedad esté presente

Me llevó tiempo y práctica aprender a dejar que pensamientos y sentimientos difíciles estén presentes, aquí conmigo. ¡Los síntomas de ansiedad son tan desagradables que cuando están presentes, simplemente no los queremos! Empecé practicando algunos ejercicios para ayudarme a desengancharme de esos pensamientos y emociones, para aceptar como me sentía,para reconocer que a menudo estos pensamientos y emociones tenían un mensaje importante. Por ejemplo, que me preocupo porque me importan los demás. Que me preocupa cometer errores porque me gustan las cosas bien hechas. O que me preocupo del futuro porque me gustaría que el mundo fuera un lugar mejor para todos. 

Ahora me siento junto a mi Ansiedad, y escucho lo que tiene que decir, le doy las gracias por el consejo. Y lo que he notado es que ahora mi Ansiedad se sienta (más o menos) tranquilamente a mi lado, y me observa dar los pasos que quiero dar, hacer las cosas que son importantes para mí. Todavía se agita y retuerce, pero no es tan ruidosa, molesta e intensa como antes. ¡No puedo decir que ya no tenga Ansiedad, pero hora soy yo la que se sienta al volante y decide hacia donde quiero ir!

Y tú, ¿estás preparada para cambiar tu relación con Ansiedad ?

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