7 Cosas de las personas que podrías asumir de forma equivocada

La investigación muestra que nuestras inferencias sobre los otros pueden estar equivocadas.

Entender a otras personas, un proceso llamado percepción social, no es tarea fácil. No podemos leer la mente de otras personas, así que tenemos que hacer inferencias sobre sus pensamientos, sentimientos e intenciones. Décadas de investigación en psicología social demuestran que nuestras inferencias a menudo son erróneas.

Aquí hay algunos errores comunes en la percepción social:

1. A la gente le gustamos más de lo que creemos.

Después de tener una conversación con alguien, tendemos a preocuparnos por cómo lo hicimos (por ejemplo, «¿compartí demasiado?» «¿Ese comentario sonó pretencioso?”) Sin embargo, la investigación muestra que las personas no son tan críticas como nosotros mismos. De hecho, les agradamos a las personas y disfrutan de nuestra compañía más de lo que creemos que lo hacen. Los investigadores llaman a esta discrepancia en las perspectivas la brecha del agrado.

No es razonable esperar que les agrademos a todos, por supuesto. Pero la investigación sobre la brecha del agrado sugiere que podemos dejar de lado algunas de nuestras preocupaciones sobre cómo nos perciben los demás, y simplemente disfrutar de la conversación.

2. Hablar con extraños es más agradable de lo que pensamos.

Las personas a menudo son reacias a hablar con extraños, pero se sienten más felices y más conectadas después de hacerlo. En un estudio, los investigadores alentaron a los viajeros de tren y autobús a hablar con un compañero de viaje o quedarse en silencio. Los viajeros predijeron que serían más felices quedándose en silencio, pero aquellos que hablaron con un extraño disfrutaron el viaje más que aquellos que se sentaron en soledad. Esto fue cierto tanto para extrovertidos como introvertidos.

Si tiendes a evitar hablar con extraños porque crees que será incómodo o desagradable, intenta cambiar tu percepción.

3. Las personas no siempre se dan cuenta de lo que queremos ocultar.

Cuando las personas son autoconscientes acerca de un aspecto de su comportamiento o apariencia (como un gran grano), a menudo sobreestiman el grado en que otros lo notan. Los investigadores llaman a este fenómeno el efecto de reflector.

En un estudio inteligente, los investigadores pidieron a los estudiantes universitarios que usaran una camiseta embarazosa (una con una foto del cantante Barry Manilow). Como se predijo, los estudiantes sobreestimaron el número de otros estudiantes que realmente notaron la camiseta.

La investigación sobre el efecto del reflector sugiere que otros pueden estar menos enfocados en nuestras imperfecciones que nosotros. ¿No es un alivio?

4. Otros nos juzgan menos duramente de lo que pensamos.

Cuando experimentamos un fracaso o un percance embarazoso, como olvidar el nombre de un nuevo conocido o tropezar en la acera, a menudo pensamos que otros nos juzgarán con dureza. Sin embargo, la investigación muestra que nuestros temores son exagerados; las personas son menos críticas de lo que pensamos.

Una de las razones por las que sobreestimamos la negatividad de los juicios de los demás es que tendemos a centrarnos en nuestros errores más que los demás. Por ejemplo, si te tropiezas con unas pocas palabras en un discurso de 10 minutos, es probable que tus pensamientos posteriores se centren en el error. Sin embargo, la impresión que la audiencia tiene de ti probablemente se base en el panorama general: las ideas que compartiste, la confianza que proyectaste, etc. Así que, la próxima vez que cometas un error social, date la misma venia que otros te darían.

5. Las personas no pueden ver a través de nosotros.

Las personas tienden a creer que sus pensamientos y sentimientos son más evidentes para los demás de lo que en realidad son: una creencia que los investigadores llaman la ilusión de transparencia.

En un estudio, los participantes jugaron una variación del juego de «dos verdades y una mentira». Pensando que otros podían ver a través de ellos, los participantes sobrestimaron la medida en que otros podían detectar sus mentiras. A otro grupo de participantes se les pidió que ocultaran sus sentimientos después de beber Kool-Aid o una bebida desagradable a base de vinagre. Aunque los participantes creían que no eran muy buenos para ocultar sus reacciones, los observadores no podían decir qué bebida habían consumido.

Ten en cuenta la ilusión de transparencia cuando te sientas ansioso dando un discurso o hablando con un nuevo conocido. Podrías asumir que tu ansiedad es obvia para los demás, pero probablemente la escondas mejor de lo que crees.

6. Las personas aprecian un cumplido más de lo que creemos.

Los cumplidos genuinos nos hacen sentir bien, así que ¿por qué no hacemos cumplidos más a menudo? Los investigadores han descubierto que las personas subestiman lo bien que un cumplido hace sentir a los demás, y sobreestiman lo molesta e incómoda que se sentirá la otra persona como resultado de recibir su cumplido.

Esta percepción errónea social probablemente nos impide hacer más cumplidos, lo que nos hace perder oportunidades pequeñas pero importantes para la conexión social.

7. No somos los únicos solos en casa el sábado por la noche.

Mientras que las personas tienden a creer que son mejores que el promedio en la mayoría de los dominios (inteligencia, creatividad, capacidad de liderazgo, etc.), tienen menos confianza en sus vidas sociales. De hecho, la investigación muestra que la mayoría de las personas piensan que otros asisten a más fiestas, tienen más amigos y disfrutan de un círculo social más grande que ellos mismos. Las redes sociales probablemente perpetúan esta creencia pesimista.

Así que deja de sentirte mal por estar solo en casa el sábado por la noche. Probablemente te estás perdiendo menos de lo que crees.

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