8 consejos para llegar a la raíz de su ansiedad y por qué es importante

Comprender de dónde proviene su ansiedad puede ayudarlo a encontrar formas efectivas de manejarla a largo plazo.

Los síntomas de ansiedad a menudo tienen una causa fundamental, a veces más allá de nuestra conciencia. Debajo de los temblores, las palmas sudorosas y el estómago revuelto puede haber una razón por la que estás herido, asustado, inseguro o avergonzado.

Esta causa fundamental de la ansiedad puede ser exclusiva de usted y sus circunstancias.

Es posible que se sienta ansioso por un examen final porque cree que es incapaz. Es posible que se sienta aterrorizado de pedir ayuda porque creció en una familia que equiparaba la búsqueda de apoyo con la debilidad. Su ansiedad social podría deberse al miedo a no ser lo suficientemente bueno.

La ansiedad puede alertarlo de conflictos o traumas no resueltos. En algunos casos, también puede ser un signo de una afección médica subyacente que requiere apoyo profesional.

En cualquier caso, los síntomas de ansiedad se pueden controlar y se puede encontrar la manera de vivir con más calma y confianza.

¿Por qué es importante identificar la raíz de su ansiedad?

Cuando experimente síntomas de ansiedad (sentirse abrumado y nervioso, incapaz de concentrarse o quedarse dormido) puede dirigir toda su atención a los signos y sensaciones físicas.

Esto es natural. Después de todo, estos síntomas pueden ser demasiado fuertes para ignorarlos.

A medida que se concentre instintivamente en aliviar su aprensión, es posible que dedique mucho menos tiempo, si es que lo hay, a nombrar lo que ocurre debajo de la superficie.

Pero usar estrategias de afrontamiento para aliviar la ansiedad sin comprender por qué está ansioso puede convertirse en una curita o una solución rápida.

Como resultado, podría perder la oportunidad de resolver la causa subyacente.

Trabajar para aprender la raíz original de su ansiedad puede consistir en dos procesos:

  1. identificar lo que realmente teme
  2. entender por qué le tienes miedo

Esto puede ayudarlo a sentirse empoderado, avanzar y progresar.

Por ejemplo, cuando te das cuenta de que tus miedos dominicales están relacionados con tu miedo a no hacer un gran trabajo en el trabajo, te vuelves a concentrar en llegar a tiempo y completar tus proyectos.

Y tal vez explore más a fondo sus sentimientos de insuficiencia y se dé cuenta de que están conectados con experiencias pasadas específicas.

Esta comprensión también puede ayudarlo a ser más amable consigo mismo y a trabajar de manera más eficiente, al darse cuenta de que no tiene que ganarse la autoestima.

Cómo explorar la raíz de tu ansiedad

Explorar la causa raíz de su ansiedad y controlar sus síntomas se puede hacer mejor con el apoyo de un profesional de la salud mental. Es muy recomendable que se comunique con uno que se especialice en trastornos de ansiedad, especialmente si realiza estos ejercicios.

Llegar a la raíz de su ansiedad comienza con el manejo de sus síntomas de ansiedad actuales para que pueda pensar con claridad y reflexionar sobre sí mismo.

Para calmar su ansiedad, intente colocar una mano en su pecho y la otra en su vientre, prestando atención a cuándo cada una se expande a medida que inhala y exhala.

Luego, puede tomar un cuaderno y usar estas ideas para profundizar en las razones detrás de sus síntomas de ansiedad.

Manteniendo una mentalidad amable

Cuando empiece a explorar su ansiedad, recuerde escucharse a sí mismo como escucharía a un amigo: con compasión, curiosidad y paciencia.

Considere examinar su ansiedad con la intención de comprender. Incluso podría ayudar ver su ansiedad como una entidad separada o como un yo más joven.

De cualquier manera, trate de ser amable con usted mismo y proceda con cuidado.

Familiarizarse con su ansiedad

Para comenzar su autoexploración, puede ser útil comprender primero cómo funciona su ansiedad.

  • cuando ocurre tu ansiedad
  • donde pasa
  • que esta pasando en ese momento fisica y mentalmente
  • cuánto duran los síntomas de ansiedad

Listando tus miedos

“Cuando realmente podemos articular lo que tememos […] se convierte en un verdadero monstruo al que enfrentar, no simplemente en esta idea de los monstruos”.

Sugerimos hacer una lista que comience con la frase «Tengo miedo». Mientras escribes, trata de evitar juzgar lo que sale, dándote permiso completo para expresar tus miedos, incluso si suenan tontos, infundados o vergonzosos.

Trate de escribirlos todos, de todos modos.

Sugerimos hacerse estas preguntas sobre cada uno de los temores enumerados:

  • ¿Cuándo recuerdo haber tenido este miedo por primera vez?
  • ¿Qué estaba pasando en ese momento?

Zambullirse en la madriguera del conejo del miedo

Otra forma de aislar su miedo es nombrar la situación que le provoca ansiedad y seguir haciendo la pregunta: «¿Y luego qué pasará?».

Para dejar de obsesionarse con sus miedos, intente verificar las consecuencias específicas a las que tiene miedo. ¿Existe evidencia que apoye que esto sucederá de hecho?

Después de eso, considere crear «desafíos de valentía» haciendo algunas de las cosas que teme, dice Chansky. Este es un ejercicio de la terapia de exposición , un enfoque eficaz para tratar la ansiedad.

Señalar un patrón

Para ayudarlo a conectar los puntos y encontrar patrones cuando se sienta ansioso, intente explorar las siguientes preguntas:

  • ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que me sentí diferente a como me siento ahora?
  • ¿Qué ha cambiado en mi vida durante los últimos 3 meses, 6 meses o año?
  • ¿Hay otras ocasiones en mi vida, pasadas o presentes, en las que me he sentido igual pero la situación era diferente?
  • Si es así, ¿cuáles son? ¿Existe un hilo conductor entre las situaciones?

Explorando tu vida hogareña

Debido a que la ansiedad puede ser profunda, puede ser útil reflexionar sobre su infancia.

Tenga en cuenta, que esta exploración no se trata de culpar a su familia ni a usted mismo. En cambio, puede reconocer que sus seres queridos hicieron lo mejor que pudieron con los recursos que tenían y que podrían haberlo lastimado con sus palabras y acciones.

Sugerimos explorar estas preguntas, enfocándose en sus sentimientos y los detalles de sus recuerdos:

  • ¿Cómo eran mis relaciones familiares?
  • ¿Hubo ocasiones en las que me sentí despedido, avergonzado, ridiculizado, castigado o asustado?
  • ¿Alguna vez sentí que no era lo suficientemente bueno o que era una carga?
  • ¿Sentí que no estaba bien expresarme?

Perfeccionando tus hábitos

La raíz de la ansiedad no siempre es psicológica. Sus hábitos también pueden despertar o provocar su ansiedad.

Alguna investigación sugiere que no dormir lo suficiente puede aumentar la ansiedad durante el día, por ejemplo. El consumo de alcohol también puede empeorar la ansiedad en algunas personas.

Para explorar sus hábitos, considere preguntarse:

  • ¿Ha aumentado mi ansiedad o su intensidad últimamente?
  • ¿Han cambiado mis hábitos?
  • Como esta mi sueño
  • ¿He bebido más o me he sentido cada vez peor después de beber?

Hacerse un chequeo

Otra causa de ansiedad que a menudo se pasa por alto son los procesos fisiológicos subyacentes. Considere hacerse un chequeo y análisis de laboratorio para descartar esta causa.

El psiquiatra de la Universidad de Georgetown, el Dr. Robert Hedaya, creó el mnemónico THINC MED para encontrar problemas físicos que pueden estar causando síntomas de ansiedad:

  • T (tumores). Además de la ansiedad, los tumores cerebrales, por ejemplo, pueden provocar alucinaciones y cambios de personalidad.
  • H (hormonas). Una glándula tiroides hiperactiva (hipertiroidismo) y una glándula tiroides hipoactiva (hipotiroidismo) pueden causar ansiedad, junto con afecciones que afectan las glándulas paratiroideas y suprarrenales.
  • Yo (enfermedades infecciosas). La enfermedad de Lyme, las infecciones por estreptococos no tratadas y un trastorno neurológico poco común llamado síndrome de Guillain-Barré pueden provocar ansiedad.
  • N (nutrición). Las deficiencias de ciertas vitaminas y nutrientes, como la vitamina B12, pueden causar o empeorar la ansiedad.
  • C (sistema nervioso central). Una lesión cerebral traumática, incluso en casos leves, puede producir ansiedad, además de afecciones neurológicas.
  • M (miscelánea). Las afecciones que causan ansiedad pueden incluir dolores de cabeza crónicos, trastornos del sueño, síndrome del intestino irritable, alergias alimentarias y fibromialgia.
  • E (anomalías electrolíticas y toxinas ambientales). Los insecticidas organofosforados y ciertas terapias médicas que alteran los electrolitos pueden provocar ansiedad.
  • D (drogas). Además de las drogas recreativas, ciertos medicamentos de venta libre y recetados, los suplementos a base de hierbas, el exceso de cafeína y los aditivos alimentarios pueden causar ansiedad.

Conclusión

Cuando vive con ansiedad, es posible que, naturalmente, solo desee que los síntomas desaparezcan. Pero usar técnicas de relajación sin llegar a la raíz de la ansiedad puede hacer que pierda la oportunidad de aprender lo que realmente está sucediendo y de encontrar soluciones útiles a largo plazo.

La ansiedad recurrente puede ser un signo de problemas no resueltos. Enfocarse en determinar qué es lo que realmente le teme y explorar por qué le teme puede ayudar.

Recuerde que la ansiedad es manejable y no tiene que ser permanente en su vida, ya sea que identifique la causa específica o no. Es muy recomendable buscar apoyo profesional. Nuestros psicólogos en Palma de Mallorca os ayudarán en todo.