¿Cómo leer la mente de las personas? ¿Es posible?

Siendo un psicólogo capacitado, a menudo me preguntan si soy un lector de mentes, especialmente por aquellos que encuentro por primera vez. Mi respuesta habitual es que si tuviera superpoderes como la lectura de la mente y la predicción del futuro, no habría pasado 10 años de mi vida estudiando y formándome como psicólogo. Sin embargo, esto todavía no ayuda a las personas a sentirse totalmente a gusto a mi alrededor: el miedo de que yo pueda entrar en sus mentes y leer sus pensamientos todavía está ahí de alguna manera.

Esto se debe a que todos leemos la mente de vez en cuando y esto nos ayuda mucho cuando se trata de interacciones sociales con los demás.

Los seres humanos son animales sociales y la lectura de la mente tiene una función específica: nos ayuda a interpretar lo que sucede a nuestro alrededor.

Sin embargo, hay que tener cuidado porque todo esto se basa en nuestros estilos de pensamiento y, en última instancia, en nuestras creencias fundamentales (también conocidas como reglas de la vida), y todo esto nos pertenece a nosotros mismos, no a otras personas. Sin siquiera darnos cuenta, la mayoría de nosotros atribuimos constantemente pensamientos y sentimientos a las acciones de otras personas.

La lectura de la mente es una distorsión cognitiva.

Las distorsiones cognitivas se refieren a formas sesgadas de pensar sobre uno mismo y el mundo que nos rodea. Son simplemente formas en que nuestra mente nos convence de algo que no es realmente cierto. Estos pensamientos inexactos generalmente se usan para reforzar pensamientos o emociones negativas, diciéndonos cosas que suenan racionales y precisas, pero que en realidad solo sirven para hacernos sentir mal.

Déjame decirte algo:

1) No nacemos con la capacidad de leer la mente. 

2) La lectura de la mente no se puede aprender con el tiempo. 

3) Los psicólogos no son lectores de mentes capacitados. La realidad es que no tenemos ni idea de lo que piensan otras personas. Entonces, ¿por qué leemos mentes?

Cuando leemos la mente, atribuimos nuestros propios procesos de pensamiento a los demás.

La lectura de la mente es, por tanto, una estrategia tranquilizadora; y esto es lo que la hace muy popular. Nos ayuda a dar sentido a nuestros encuentros con el mundo y alivia la ansiedad que trae consigo lo desconocido.

Pero recuerde, mentes diferentes producen pensamientos diferentes. Entonces, si te das cuenta de que estás leyendo la mente, pregúntate: ¿Cómo sé lo que otra persona está pensando? Puede que tengas razón, pero no saques conclusiones precipitadas. Cíñete a lo que sabes y, si no lo sabes, intenta averiguarlo.

Un buen consejo para lidiar con la lectura de mentes y la falta de comunicación que conlleva es preguntar a los demás qué querían decir con sus acciones. Recuerde, el hecho de que crea que algo es verdad no significa necesariamente que lo sea.