¿Cómo los besos pueden mejorar tu relación?

Un nuevo estudio muestra que los besos importan cuando se trata de besos y relaciones.

¿Recuerdas tu primer beso? ¿Fue emocionante y excitante? Alternativamente, ¿fue incómodo, torpe y baboso?

No te equivoques: besar NO es un juego de niños. Algunos incluso argumentan que la intimidad y la excitación inherentes a los besos son más intensas que en casi cualquier otro acto sexual.

Besar puede significar muchas cosas diferentes en diferentes contextos. Puede ser dulce y cariñoso y atento. Puede ser ferozmente apasionado y altamente erótico. Puedes tomarte tu tiempo y regodearte en el beso. Besar también puede ser apresurado, señalando un apetito severo de algo más. Los besos pueden durar horas. O pueden durar solo un minuto.

Luego está la pregunta algo filosófica de lo que hace a una persona un buen besador. La mayoría de nosotros podemos estar de acuerdo en lo que hace que una persona NO bese bien. Pero más allá de eso, ¿es solo química? Por último, ¿cuál es el vínculo entre el beso y el sexo? ¿Ser un buen besador te hace bueno en el sexo? ¿Las personas que besan más durante el sexo lo tienen con más frecuencia? ¿El sexo que implica besarse es de alguna manera mejor?

Un nuevo estudio sobre los besos

Un nuevo artículo de una revista académica arroja luz sobre cómo los besos se relacionan con nuestras experiencias sexuales y de relación. Los investigadores reclutaron a 878 participantes (433 hombres y 445 mujeres) que informaron haber estado en una relación durante al menos seis meses. Primero se les pidió a los participantes que indicaran dos cosas. Primero, se les preguntó cuán consistentemente se besaban (en la boca) durante el sexo. A esto, los investigadores se refirieron como «besos específicos». En segundo lugar, los participantes indicaron cuán consistentemente besaban a su pareja cuando NO tenían relaciones sexuales, solo día a día. Esta medida fue etiquetada como «besar en general».

A continuación, los participantes indicaron a) la frecuencia con la que tuvieron relaciones sexuales con su pareja, b) la frecuencia con la que tuvieron orgasmos durante el sexo, c) la satisfacción general con el sexo en su relación, y d) la satisfacción general en su relación.

Los resultados mostraron que los besos específicos (besos que ocurren durante el sexo) estaban altamente correlacionados con la frecuencia sexual tanto en mujeres como en hombres. Los participantes en este estudio que besaron más durante el sexo tuvieron más sexo con sus parejas que los que no lo hicieron.

Además, las mujeres que informaron muchos besos específicos también informaron tener más orgasmos durante el sexo. Tomado junto con el primer hallazgo, esto significa que, para las mujeres, besar mejora tanto la cantidad como la calidad de sus experiencias sexuales.

¿Por qué los besos parecen aumentar la frecuencia del orgasmo más en las mujeres que en los hombres? Según los investigadores del estudio, podría ser que para las mujeres, besar indica más cercanía emocional durante el sexo, lo que aumenta el nivel de excitación de una mujer. Besarse durante una experiencia sexual también puede indicar que el ritmo es más lento y que se están produciendo más juegos previos, lo que podría ser específicamente más beneficioso para las mujeres. Los hombres, alternativamente, pueden ser más estimulados por diferentes tipos de excitación (por ejemplo, tacto, sexo con penetración) y no dependen del ritmo del sexo para llegar al orgasmo.

El estudio también encontró que los besos en general eran un indicador de la salud de las relaciones. Cuanto más satisfechas estaban las personas en su relación en general, más probable era que besaran a su pareja en contextos distintos del dormitorio. Esto sugiere que a medida que las parejas se vuelven más insatisfechas en sus relaciones con el tiempo, los besos disminuyen. Se convierte en una señal de advertencia, per se.

Está bien establecido que entre los individuos heterosexuales, los hombres tienen orgasmos más consistentemente durante el sexo que las mujeres. Este fenómeno se conoce comúnmente como «la brecha del orgasmo». Los hallazgos de este estudio sugieren que alentar los besos durante la actividad sexual podría ser un método para cerrar la brecha, así como mejorar la frecuencia sexual y la satisfacción general, especialmente para las mujeres. Sin embargo, el poder de besar se extiende más allá del sexo y en nuestras relaciones. Las parejas en relaciones felices tienden a besarse regularmente como formas simples de afecto. La evidencia es clara: besar importa.

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