¿Qué es bullying? ¿Cómo saber si su hijo es una víctima?

¿Qué es bullying? ¿Cómo saber si su hijo es una víctima?

Muchas celebridades han vuelto a destacar el bullying y han hablado de sus vivencias y los efectos devastadores que tuvo sobre ellos; sin embargo, se sienten afortunados de haber tenido la ayuda y el apoyo para superar estos incidentes. Celebridades como Michael Phelps, Megan Fox, Justin Timberlake, Sandra Bullock, Miley Cyrus, Tyra Bank y Rhianna. Se estima que entre el 10% y el 20% de los niños sufren acoso escolar. ¿Que es bullying? ¿Cómo saber si su hijo es víctima de acoso escolar?

La intimidación no es clara; es otra zona gris. Es importante comprender que se basa en gran medida en las percepciones de la víctima. Lo que una persona puede percibir como intimidación, puede no ser lo que otra persona percibe. Aquí hablaremos sobre el acoso entre niños, aunque el acoso puede tener lugar en cualquier relación.

El acoso que pasa desapercibido y no se trata, puede tener efectos perjudiciales significativos en la víctima; así como el matón. La víctima es propensa a la depresión, ansiedad, aislamiento, baja autoestima, sentimientos de inutilidad, desesperanza e impotencia. En el otro extremo del espectro, puede provocar un aumento de la ira, la frustración y la agresión; Además, el acosado puede convertir esta agresión en el acosador.

¿Y los matones? Si su hijo está siendo acosado, es comprensible que no sienta empatía con el acosador, sin embargo, si su hijo es el acosador, es importante tener en cuenta que los acosadores tienen un alto riesgo de depresión, aislamiento, comportamientos delictivos, etc. abandonar la escuela y ser abusivo con los demás. Por lo tanto, si son padres involucrados en un incidente de acoso escolar, o si es un educador y el acoso escolar está ocurriendo en su escuela, es importante considerar el panorama completo; Apoye tanto al acosador como al acosado.

Entonces, como padres, ¿qué pueden hacer para ayudar a sus hijos en esta situación?

> Escuche a su hijo: como se mencionó anteriormente, no todos tienen la misma percepción de lo que constituye el acoso escolar. Por lo tanto, aunque no esté de acuerdo con los sentimientos de su hijo, es importante validarlos, aceptarlos y comprenderlos. Como acosadores o acosados, necesitan sentir que alguien los comprende y está de su lado.

> Toma de perspectiva: ya sea como el acosador o el acosado, anime a su hijo a ver las cosas desde el punto de vista de la otra persona. Como el acosador, hable con él para ayudarlo a comprender por qué lo que está haciendo puede afectar a la otra persona e intente que se ponga en su lugar. Como el acosado, ayúdelo a entender al otro niño; para entender por qué ese niño puede estar haciendo lo que está haciendo. A veces, comprender las razones detrás de los comportamientos de los demás nos ayuda a darnos cuenta de que no se trata de nosotros y a sentir empatía por la otra persona.

> Discusiones restaurativas: organice una reunión, facilitada por el adulto, entre los niños donde cada uno pueda compartir su punto de vista y apuntar a hacer avanzar las cosas. La justicia restaurativa es un marco útil para este tipo de reuniones; sin embargo, le aconsejo que esto se haga con la ayuda de un profesional, como un psicólogo infantil.

Si su hijo es intimidado:

> Tómatelo en serio: no lo ignores; si su hijo se acerca a usted con él, entonces claramente significa que es importante para él y lo afecta. Aunque algunos niños lo superan espontáneamente, para la mayoría no los «fortalece»

> Siga su ejemplo: recuerde que no es usted quien está siendo acosado; Trate de no mezclar sus emociones, pensamientos y experiencias pasadas. Escuche a su hijo y responda a sus sentimientos. Es importante encontrar el equilibrio entre hacerlo sentir más grande y peor de lo que es y quitarlo de encima. La forma más fácil de hacer esto es tratar de mantener sus emociones alejadas y ayudar a su hijo a manejar las suyas.

> Ayúdelos a buscar apoyo: ayude a su hijo a identificar las buenas amistades que tienen. Si no lo hacen, programe citas para jugar para ayudarlos a desarrollar esas amistades.

Recuerde, estas son solo recomendaciones universales que deben usarse en primera instancia; pueden aplicarse o no a su hijo. Si siente que su hijo está sufriendo, mostrando signos de ansiedad o depresión, sería importante consultar a un profesional, como un psicólogo infantil, para que trabaje directamente con su hijo o lo apoye en la situación.

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