¿Qué es el estrés y cómo puede afectar a nuestro organismo?

«Me siento estresado» o «Estoy un poco estresado en este momento con …» son frases que escuchamos a menudo. Aunque, ¿qué es realmente el estrés y cómo nos afecta?

Es importante reconocer que el estrés es una parte normal y natural de vivir una vida plena y significativa. Todos nos encontramos con cierto nivel de estrés cuando hacemos cosas que son importantes para nosotros. Podría ser ir a esa entrevista de trabajo, hablar frente a una audiencia o tener una conversación desafiante con un ser querido. Por lo general, el estrés es manejable (o incluso útil). Sin embargo, también es posible que el estrés se convierta en una barrera inútil que nos aleje de aquellas cosas que realmente importan.

¿Qué es estrés?

El término estrés, como se usa a menudo en las conversaciones cotidianas, puede abarcar una amplia gama de emociones, pensamientos y fisiología, lo que hace que sea un poco complicado precisar una sola definición. El científico Dr. Hans Selye generalmente se considera la primera persona en utilizar el concepto de estrés en la medicina moderna y lo definió como la reacción del cuerpo a las demandas que se le imponen. El Dr. Selye hizo una distinción importante entre angustia, una reacción inútil al estrés y eustress, reacciones útiles al estrés.

¿Cómo responde nuestro cuerpo al estrés?

La respuesta al estrés de nuestro cuerpo comienza en el cerebro.

La amígdala es una parte del cerebro que interpreta sonidos e imágenes. Cuando percibe una amenaza, envía señales de angustia a otra parte del cerebro llamada hipotálamo. El hipotálamo, a su vez, envía un mensaje a las glándulas suprarrenales en los riñones, que luego bombean epinefrina (también conocida comúnmente como adrenalina) por todo el cuerpo.

La epinefrina provoca una serie de cambios fisiológicos en el cuerpo, con los que probablemente esté familiarizado.

El corazón comienza a latir más rápido, bombeando más sangre a través de los músculos y órganos vitales del cuerpo. La respiración también se acelera y los pequeños vasos sanguíneos de los pulmones se abren para permitir que se absorba más oxígeno con cada respiración. Parte de este oxígeno adicional se envía al cerebro, lo que aumenta el estado de alerta. La epinefrina también hace que el azúcar y las grasas se liberen del almacenamiento y esto aumenta la cantidad de energía disponible para el cuerpo. Estos cambios fisiológicos automáticos que ocurren muy rápidamente se denominan a veces respuesta de «lucha o huida». Estos cambios en su cuerpo están diseñados para ayudarlo a evitar una situación peligrosa (por ejemplo, saltarse del camino de un automóvil que se aproxima) o resolver la situación desafiante en la que se encuentra.

Una vez que el aumento inicial de epinefrina (o adrenalina) disminuye, el hipotálamo activa la segunda parte de la respuesta de nuestro cuerpo al estrés llamada eje HPA (formado por el hipotálamo y la glándula pituitaria en el cerebro y la corteza suprarrenal en nuestros riñones).

Si el cerebro aún percibe que existe una amenaza, entonces el eje HPA desencadena una serie de respuestas hormonales que dan como resultado la liberación de cortisol. El cortisol mantiene nuestro cuerpo «en alerta» y también aumenta algunas funciones del sistema inmunológico y de la memoria.

Una vez que se resuelve la amenaza y el cerebro ya no la percibe, los niveles de cortisol y epinefrina se reducen a los niveles iniciales. Posteriormente, la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria, el oxígeno y los niveles de energía también vuelven a la normalidad.

Entonces, ¿cuál es el problema con el estrés?

La mayoría de las veces, el estrés no es ningún problema. De hecho, la respuesta al estrés es la forma en que nuestro cuerpo nos da el ‘impulso adicional’ necesario para poder navegar con éxito en situaciones desafiantes y continuar creciendo y generando confianza en nuestras habilidades. Recuerde el concepto de eustress del Dr. Hans Selye, o reacciones positivas a una situación estresante.

Sin embargo, si el cerebro continúa percibiendo una amenaza continua, el cuerpo puede quedar «atrapado» en una respuesta prolongada al estrés. Esto puede ser angustioso y evitar que nos involucremos con la vida de una manera plena y significativa. La exposición crónica a niveles más altos de epinefrina (adrenalina) y cortisol a veces se asocia con un peor bienestar mental y peores resultados de salud física.

¿Cómo saber cuándo considerar la ayuda profesional para manejar el estrés?

Puede ser útil considerar buscar apoyo psicológico de un psicólogo o psiquiatra en Palma si descubre que el estrés está afectando negativamente su desempeño laboral, sus relaciones con familiares y amigos o su bienestar emocional.