Toma de riesgos en la adolescencia: ¿dónde entra el cerebro?

Toma de riesgos en la adolescencia: ¿dónde entra el cerebro?

¿Por qué los adolescentes conducen demasiado rápido o sin casco? ¿Y por qué se arriesgan más cuando están con sus amigos? ¿Podemos explicar esto observando el desarrollo del cerebro adolescente?

Los adolescentes corren más riesgos que los niños o los adultos. Los riesgos pueden incluir conducir demasiado rápido, beber demasiado alcohol o tener un comportamiento sexual inseguro. La mayor parte de este comportamiento arriesgado ocurre en grupos. En una fiesta, por ejemplo, los adolescentes pueden beber más de lo previsto porque sus amigos lo hacen. ¿Por qué los adolescentes tienen una mayor propensión a correr riesgos? ¿Podemos explicar este comportamiento desde una perspectiva neuronal?

Lo más probable es que la asunción de riesgos esté relacionada con la sensibilidad a la recompensa. La investigación muestra que los adolescentes reportan más sensibilidad a las recompensas que los adultos. A nivel neuronal, se ha formulado la hipótesis de que las áreas de recompensa en el cerebro adolescente responden de manera diferente a las recompensas que las de los niños o los adultos. Sin embargo, la direccionalidad de los efectos ha sido objeto de debate. Algunos estudios han encontrado sobreactivación de áreas de recompensa, mientras que otros estudios han encontrado subactivación.


En un estudio reciente , investigamos las respuestas cerebrales relacionadas con la recompensa cuando niños, adolescentes y adultos participaban en un juego en el que podían ganar o perder dinero. Los participantes estaban acostados en un escáner de resonancia magnética cuando participaban en este juego, lo que nos permitió monitorear las respuestas cerebrales a ganar y perder. A veces ganaban o perdían por sí mismos, pero también podían ganar o perder por su mejor amigo o por alguien que no les gustaba. En este estudio, escaneamos a 300 participantes, cuyas edades abarcaban todo el rango desde la infancia hasta la edad adulta.

Descubrimos que las áreas del cerebro relacionadas con la recompensa son más activas durante la adolescencia que en la niñez y la edad adulta. Esto significa que cuando los adolescentes reciben una recompensa, como dinero, durante un experimento, las áreas de recompensa responden muy bien. Sin embargo, el área de recompensa de los adolescentes no siempre es hiperactiva. Cuando se gana para un amigo, la activación en el área de recompensas es similar a cuando se gana para uno mismo, pero cuando se gana para alguien que no le gusta, las áreas de recompensas no están activas. Esto muestra que la activación neuronal de las recompensas está modulada por el contexto social. Estos hallazgos están en línea con investigaciones previas que mostraron que cuando los compañeros están presentes, los adolescentes asumen más riesgos en un juego de conducción y muestran más activación en el cuerpo estriado que cuando los compañeros no están presentes.

Todavía no se sabe exactamente cómo la interacción entre la activación neuronal, la sensibilidad a la recompensa y la influencia de los compañeros da como resultado un comportamiento de riesgo. Esto debe investigarse más a fondo en futuras investigaciones.

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