¿Por qué esconder emociones arruina las relaciones?

La supresión expresiva y la resolución de conflictos.

Si estás jugando al póquer, necesitas suprimir todas las expresiones de emoción. Después de todo, la estrategia del póquer no radica en las cartas, sino en leer los rostros de los demás.

En términos generales, las personas son bastante buenas para leer las emociones de los demás, particularmente prestando atención a sus expresiones faciales, postura corporal y entonaciones vocales. La supresión expresiva, entonces, es un intento de ocultar tus expresiones de emoción de otra persona.

Supresión expresiva y conflicto

Hay situaciones donde la supresión expresiva es ventajosa. Pero según la psicóloga de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda) Eri Sasaki y sus colegas, ocultar tus emociones de tu pareja íntima causa estragos en tu relación.

Una forma en que algunas personas lidian con el conflicto es poner una cara de póquer, ocultando todos los sentimientos de la otra persona. Si tu jefe te está reprendiendo por algo que ni siquiera es tu culpa, es posible que quieras suprimir tus emociones, al menos si quieres mantener tu trabajo. Pero cuando estás teniendo un desacuerdo con tu pareja, necesitas dejar que tus emociones se muestren para que pueda leerlas.

Los conflictos son inevitables en las relaciones. Y aunque nunca son divertidos, en realidad pueden ayudar a fortalecer la relación si se enfrentan correctamente. Esto significa expresar los niveles apropiados de emoción, porque resolver con éxito un conflicto se trata de obtener nuevos conocimientos sobre cómo se siente tu pareja sobre un tema en particular, y viceversa. Por lo tanto, cuando intentas mantener la calma durante el calor del momento, estás interrumpiendo un importante proceso de comunicación.

La supresión expresiva como el «eslabón débil»

En un estudio publicado recientemente en la revista Emotion, Sasaki y sus colegas propusieron que el uso regular de una pareja de la supresión expresiva, especialmente durante los conflictos, se asociaría con una menor satisfacción de la relación. Específicamente, sugirieron que la supresión expresiva sería un «eslabón débil», lo que significa que incluso si solo uno de los dos habitualmente suprime sus expresiones emocionales, ambos sentirían menos satisfacción en la relación.

Para probar esta hipótesis, los investigadores examinaron datos de 427 parejas heterosexuales en relaciones comprometidas a largo plazo. Cada pareja respondió por separado a un cuestionario que midió su capacidad para regular sus emociones, especialmente su uso de la supresión expresiva, así como su capacidad para utilizar la reevaluación cognitiva para reevaluar los intercambios emocionales con su pareja. También informaron de su satisfacción en la relación y su capacidad para resolver conflictos con su pareja.

Como era de esperar, la supresión expresiva se asoció con una menor satisfacción en la relación. Esto también fue cierto para aquellos que expresaron sus emociones a pesar de que su pareja habitualmente retenía las suyas. Por lo tanto, la supresión expresiva es un «eslabón débil» en una relación, lo que significa que solo se necesita uno para hacerlos infelices a ambos.

Lidiar con la supresión expresiva de tu pareja y la tuya propia

Entonces, ¿qué haces si tu pareja se apaga emocionalmente durante los conflictos? Un hallazgo de este estudio sugiere que la reevaluación cognitiva podría ayudarte a lidiar con la supresión expresiva de tu pareja.

En lugar de asumir que tu pareja está intencionalmente siendo fría contigo, debes considerar si hay algo en su historia personal que haga que suprima sus emociones durante los conflictos. Es posible que puedas resolver esto a través de conversaciones cálidas y de apoyo sobre este tema, pero puedes tomar terapia para que ambos obtengan suficiente información.

Sasaki y sus colegas señalan que la supresión expresiva no solo es disruptiva durante los conflictos. Incluso en nuestras interacciones diarias con nuestra pareja, estamos ajustando constantemente nuestros comportamientos a medida que leemos sus expresiones de emoción.

Una sonrisa cordial de nuestra pareja es más alentadora que cualquier palabra que se pueda decir. Esto se debe a que las palabras pueden ser poco sinceras, pero las expresiones faciales son generalmente honestas. Del mismo modo, un ceño fruncido de alguien que nos importa nos motiva a enmendar nuestros caminos de manera mucho más efectiva que un regaño. Después de todo, respondemos empáticamente a las expresiones emocionales pero defensivamente a la crítica verbal.

En resumen, es hora de dejar atrás tu cara de póquer y poner tus cartas sobre la mesa en cuanto a lo que respecta a tu relación. Si te sientes incómodo expresando emociones, trata de comprender la razón de esto, tal vez con la ayuda de un consejero. En lugar de protegerte del daño, tu supresión expresiva te impide disfrutar de la plenitud de una relación íntima con otra persona.

Del mismo modo, si tu pareja está fría como el hielo incluso en el momento más calentado, trata de entender qué de su pasado es lo que hace que reaccione de esta manera. Si muestras auténtica preocupación, es posible que con el tiempo puedas romper su fachada congelada.

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