5 consejos para manejar el estrés en la oficina

5 consejos para manejar el estrés en la oficina

Hay un sentido de camaradería cuando se trata de estrés en el lugar de trabajo, siendo el jefe generalmente el factor estresante y los subordinados los que sufren. Lidiar con el estrés nunca es una tarea fácil y los empleados a menudo tienen dificultades para manejar el estrés en el entorno de la oficina porque simplemente están demasiado ocupados estresados.

Trabajar en ambientes de alto estrés aumenta el riesgo tanto de sufrir enfermedades físicas o síntomas de angustia psicológica, como de accidentes y lesiones relacionadas con el trabajo.

Sin embargo, existen varias formas de controlar el estrés, y el uso de estas estrategias puede ser de gran ayuda para reducir la cantidad de estrés que experimenta en el trabajo:

1. Ten confianza

“Para que un individuo experimente síntomas de estrés, primero, la fuente del estrés debe ser ‘percibida negativamente’…” (Cartwright & Cooper, 1997, citado en Clarke & Cooper, 2004). Esto significa que si desea evitar el estrés en el futuro, debe tener una perspectiva positiva de las tareas que tiene por delante.

Visualiza tu trabajo como un medio por el cual puedes mejorar personalmente. Aprenda algo nuevo, pruebe una nueva idea, establezca un nuevo récord personal en eficiencia y productividad. Concéntrese en los beneficios, porque si se está quejando antes de comenzar, puede estar seguro de que se quejará todo el tiempo y posiblemente incluso mucho después de que termine el trabajo.

2. Limpiar el desorden

Manejar el estrés en el lugar de trabajo es como manejar el estrés en casi cualquier otra situación. La ansiedad y el estrés a menudo provienen de asumir demasiado en muy poco tiempo. “El estrés surge cuando el individuo considera que las demandas de un encuentro en particular están a punto de exceder los recursos disponibles y, por lo tanto, amenazan el bienestar y requieren un cambio en el funcionamiento individual para restaurar el desequilibrio” (Lazarus, 1991, citado en Clarke y Cooper, 2004).

Si tiene una gran cantidad de tareas/recados que no son necesarios en este momento, déjelos pasar. Ir al banco durante el almuerzo puede no ser absolutamente necesario y si su lista de tareas para el día ya está llena, siempre puede esperar hasta que sea el momento adecuado para hacerlo. No deje que su lista dicte su vida.

3. Gestión adecuada del tiempo

“Es probable que los estilos de afrontamiento proactivos y centrados en tareas, que abordan el problema en sí mismo (por ejemplo, mejorar las habilidades de gestión del tiempo para hacer frente a una gran carga de trabajo), sean más efectivos que los estilos de afrontamiento reactivos y centrados en las emociones, cuyo objetivo es mitigar los efectos secundarios. (Clarke y Cooper, 2004).

Trate de anotar en sus listas de tareas o citas para ayudarlo a realizar un seguimiento de lo que debe hacerse y cuándo. Manejar su tiempo sabiamente permite flexibilidad en caso de que surja algo inesperado. Escribir con un lápiz también te brinda el beneficio adicional de usar esa maravillosa herramienta conocida como borrador. A nadie le gusta ver una colección desordenada de marcas y manchas de tinta. En lugar de tachar palabras o tareas completadas, bórrelas por completo de la página y de la memoria por igual.

4. Mantener el control

“El control en el lugar de trabajo es de particular importancia si se espera que las personas se enfrenten con éxito a entornos de trabajo desafiantes” (Clarke & Cooper, 2004). Los empleados que pueden elegir cuánto tiempo trabajar, en qué trabajan, etc. muestran mucho menos estrés que aquellos cuya autonomía y derechos de decisión están restringidos. Tener un mayor control sobre lo que hace cada día se ha relacionado con una disminución de la ansiedad, una disminución de la depresión, un mayor rendimiento laboral y una mayor satisfacción con la vida. Entonces, si alguna vez tiene que elegir entre las tareas que realizará en el trabajo, elija siempre la tarea que le brinde la mayor libertad de elección.

5. Construir relaciones sólidas.

Si no tienes amigos en el trabajo, quizás sea hora de que tengas algunos. Las investigaciones han demostrado que el apoyo social puede “tener un efecto amortiguador, reduciendo la tensión psicológica asociada con los factores estresantes en el lugar de trabajo al brindar apoyo instrumental (al ayudar a las personas a resolver el problema) y apoyo emocional (al modificar su percepción de que el factor estresante está dañando su bienestar). ser)” (Clarke & Cooper, 2004).

Así que mañana por la mañana, cuando vayas a trabajar, no ignores a esa chica que no deja de mirarte o a ese chico que nunca se calla. Dales una oportunidad justa. Muestre algo de interés y vea adónde va todo. Después de unos meses, pueden ser solo razones que le impidan estrangular a su jefe o tirarse por la ventana.

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