La depresión puede afectar la forma en que ve el color

La depresión puede tener una variedad de efectos en nuestra vida diaria, incluida la forma en que procesamos y percibimos los colores.

Tener depresión o experimentar sentimientos de ansiedad o tristeza puede cambiar nuestra percepción de los colores. Puede hacernos sentir como si viviéramos en el comienzo en blanco y negro de la película «El mago de Oz» en lugar del vibrante tecnicolor de la tierra en algún lugar sobre el arco iris.

La depresión es una afección de salud mental grave que puede provocar sentimientos de tristeza, desesperanza o desinterés por las actividades habituales. Puede manifestarse de diversas formas y causar síntomas tanto físicos como mentales.

Entonces, si está experimentando un poco más de Kansas y mucho menos de Oz, no está solo.

Una percepción alterada del color es solo uno de los síntomas físicos de la depresión. Sugiera que su estado de ánimo puede afectar la forma en que sus ojos procesan los colores, haciendo que se vean menos vibrantes o haciendo que sea difícil distinguir entre tonos contrastantes.

Pero, ¿cómo afecta exactamente la forma en que nos sentimos cómo percibimos los colores? Para encontrar las respuestas, veamos qué es la percepción del color y cómo a menudo vinculamos los colores a nuestras diferentes emociones.

¿Qué es la percepción del color?

La percepción del color es la forma en que nuestros ojos procesan y perciben el color. Incluye la forma en que nuestras retinas responden a los colores contrastantes para formar una percepción de los colores que estamos viendo.

Los defectos físicos que afectan este proceso pueden provocar afecciones como el daltonismo.

Creemos que la forma en que percibimos los colores puede verse afectada por nuestras emociones. Cuando nos sentimos tristes o molestos, nuestro proceso visual puede verse alterado. Esto puede hacer que los colores que nos rodean parezcan apagados o menos distinguibles.

Sin embargo, esta investigación no es concluyente y luego se retractó debido a errores en los hallazgos del estudio. Se necesita más investigación para confirmar si nuestras emociones pueden afectar la forma en que vemos el color.

Depresión y estado de ánimo: ¿cuál es la conexión?

Si bien lo que vemos y cómo nos sentimos a menudo se estudian por separado, la investigación está descubriendo más sobre cómo nuestro estado de ánimo puede influir en la forma en que vemos el mundo.

Incluso descubrió que cómo nos sentimos puede afectar no solo la forma en que percibimos el color, sino que puede alterar nuestras percepciones generales del entorno que nos rodea.

Las personas con depresión pueden experimentar tonos más apagados o menos vibrantes que las personas consideradas neurotípicas. Pero, ¿hay una razón científica real detrás de esto?

Según un estudio de 2010 se evaluó a 40 pacientes con depresión y 40 pacientes sin depresión para ver si había una diferencia en la forma en que cada grupo percibía físicamente el color. De las personas con depresión, 20 estaban tomando medicamentos antidepresivos en el momento en que se realizó el estudio, mientras que los 20 restantes no lo estaban.

Usando una técnica llamada electrorretinograma de patrón (PERG), los investigadores pudieron medir cómo cada participante podía percibir físicamente el contraste. El estudio encontró que las personas con depresión tenían una respuesta retiniana significativamente menor, lo que les impedía ver con precisión los contrastes en blanco y negro. Esto afectó tanto a los pacientes que tomaban medicamentos como a los que no.

Los hallazgos también revelaron que la gravedad de la depresión afectaba la cantidad de contraste de color que podía ver un paciente. Cuanto mayor era la depresión que experimentaba un paciente, menos sensible era al contraste entre colores.

Un estudio de 2015 ampliamente citado también sugiere que los sentimientos de tristeza pueden afectar nuestra capacidad para identificar con precisión los colores en el eje azul-amarillo. Sin embargo, los investigadores más tarde se retractaron de su estudio, compartiendo que aunque todavía mantenían sus hallazgos, había errores en los métodos utilizados.

Otra forma en que el estado de ánimo y la depresión se han relacionado con el color es mediante el Manchester Color Wheel, una herramienta sencilla que muestra una serie de colores y matices diferentes. Se utilizó esta rueda de colores para evaluar la salud general y el estado de ánimo de un grupo de participantes.

Se pidió a los participantes del estudio que identificaran los colores que los atraían durante una serie de preguntas. Los investigadores encontraron que los tonos amarillos brillantes estaban más asociados con estados de ánimo más positivos, mientras que los tonos grises estaban relacionados con sentimientos de depresión o ansiedad.

Si bien aún se necesita más investigación, parece haber un vínculo entre cómo nos sentimos y cómo percibimos los colores.

¿Qué color significa depresión?

A veces usamos colores para dar una idea de cómo nos sentimos. Los tonos más cálidos, en particular los amarillos y naranjas, generalmente se consideran colores «más felices», mientras que los tonos más fríos suelen estar relacionados con sentimientos de tristeza o angustia.

Los azules más oscuros se asocian con mayor frecuencia con la ansiedad y la depresión, de ahí el término común «sentirse triste».

Por otro lado, los tonos más claros de azul generalmente se consideran relajantes y, a menudo, se usan para tratar la depresión durante las sesiones de terapia del color.

Terapia del color: ¿puede ayudar?

La cromoterapia (también conocida como cromoterapia) es un tratamiento alternativo que utiliza el color y la luz coloreada como tratamiento para ciertas afecciones de salud mental y física, como depresión, ansiedad, presión arterial alta, trastornos del sueño y algunos cánceres.

Los terapeutas del color utilizan las longitudes de onda y frecuencias únicas de los colores para estimular una respuesta en sus pacientes. Los diferentes colores pueden provocar diferentes respuestas. El azul es a menudo el color más utilizado para tratar la depresión.

Se necesitan más estudios para comprender y respaldar completamente la efectividad de la terapia del color, pero la investigación actual es prometedora. Un estudio de 2015 encontró que la terapia del color tuvo un efecto positivo sobre la depresión, el estrés, la presión arterial alta y ciertos cánceres y afecciones de la piel.

Otro estudio más reciente , que se centró en el uso de la cromoterapia para tratar la ansiedad, también tuvo resultados positivos.

Próximos pasos

Los colores a menudo se asocian con cómo o qué nos sentimos. Podemos pensar en colores brillantes y cálidos durante los momentos felices y en tonos más oscuros y fríos cuando nos sentimos deprimidos.

Sin embargo, cuando vive con depresión, puede parecer que los colores en general se ven menos vibrantes o incluso son difíciles de distinguir entre sí.

Las investigaciones sugieren que puede haber razones biológicas para que los colores parezcan diferentes cuando experimentas depresión. La depresión puede afectar su visión al causar una respuesta retiniana más lenta, lo que dificulta ver con precisión colores o sombras contrastantes.

Hay muchas opciones disponibles para controlar su depresión y recuperar una perspectiva de espectro a todo color. Es posible que desee considerar:

  • buscar el apoyo de un profesional de la salud mental : las investigaciones muestran que la terapia antidepresiva puede ayudar a aliviar los síntomas de la depresión, incluida la forma en que puede estar afectando la respuesta de la retina. Un profesional de la salud mental puede trabajar con usted para elaborar un plan de tratamiento para sus necesidades específicas.
  • Participar en la terapia del color: un terapeuta del color ofrece esta opción de tratamiento alternativa, orientada a encender respuestas basadas en colores o luces de colores.
  • Hablar con un médico: si no está seguro de si su percepción del color se debe a la depresión u otra cosa, puede considerar hablar con un profesional de la salud u optometrista. Pueden ayudar a determinar si otra causa subyacente puede ser la razón por la que su visión está captando el color de manera diferente.
A %d blogueros les gusta esto: